La niebla complica la operativa en el aeropuerto de Tenerife Norte
La baja visibilidad provocada por la niebla afecta a los vuelos en el aeropuerto tinerfeño, uno de los más sensibles de España a las condiciones meteorológicas adversas.
La niebla ha vuelto a complicar la operativa en el aeropuerto de Tenerife Norte,. La baja visibilidad, habitual en este enclave situado en el interior de la isla, ha generado dificultades en el tráfico aéreo este jueves, según informó Radio Televisión Canaria.
Esa posición geográfica lo convierte en uno de los aeropuertos más susceptibles de España a los bancos de niebla,.
En episodios de este tipo, la visibilidad puede reducirse por debajo de los mínimos operativos exigidos para las aproximaciones instrumentales, lo que obliga a los controladores aéreos a espaciar los aterrizajes, a desviar aeronaves hacia el Aeropuerto Tenerife Sur o, en los casos más severos, a mantener los aviones en tierra hasta que las condiciones mejoren.
Qué ocurre cuando la niebla cierra el aeropuerto
Cuando la niebla reduce la visibilidad por debajo de los límites de seguridad, Aena, la entidad pública que gestiona los aeropuertos españoles, activa los protocolos de baja visibilidad. Estos procedimientos establecen separaciones mínimas mayores entre aeronaves y restringen las operaciones a aquellas tripulaciones y aeronaves certificadas para aproximaciones de categoría II o III, es decir, las que permiten aterrizar con visibilidad muy limitada.
El resultado práctico para los pasajeros suele ser una cadena de retrasos que se prolonga a lo largo del día.
Para quienes tienen previsto volar desde o hacia Los Rodeos en las próximas horas, lo más recomendable es consultar el estado del vuelo directamente con la aerolínea o a través del panel de información de Aena antes de salir de casa. Desplazarse al aeropuerto sin confirmar que el vuelo opera con normalidad puede suponer horas de espera innecesarias.
Un aeropuerto con historia ligada a la meteorología
Tenerife Norte tiene una relación especialmente estrecha con las condiciones atmosféricas. El aeródromo de Los Rodeos fue escenario, el 27 de marzo de 1977, del peor accidente de la historia de la aviación civil, en el que la niebla jugó un papel determinante: dos Boeing 747 colisionaron en la pista con un balance de 583 víctimas mortales. Desde entonces, los procedimientos de seguridad en situaciones de baja visibilidad se endurecieron de forma significativa en todo el mundo.
Sin embargo, la niebla sigue siendo el principal factor de riesgo operativo del aeropuerto, un condicionante que los residentes en La Laguna y el norte de Tenerife conocen bien.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ofrece predicciones específicas para el aeropuerto y avisos de fenómenos adversos que incluyen la niebla. Consultar esa información antes de acudir al aeródromo es una práctica sencilla que puede ahorrar más de un disgusto a los viajeros.
Mientras las condiciones meteorológicas no mejoren, los pasajeros con vuelo en Tenerife Norte deben mantenerse atentos a las comunicaciones de su aerolínea y tener en cuenta que los tiempos de espera pueden alargarse de forma imprevisible.