El Hospital La Candelaria impulsa la adherencia al tratamiento tras un infarto
El Hospital La Candelaria se une a un proyecto para reforzar la coordinación entre Cardiología y Atención Primaria, mejorar el seguimiento de pacientes y reducir el abandono del tratamiento tras un infarto.
El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria se ha incorporado al proyecto EVA Bridge, una iniciativa nacional que busca mejorar la adherencia al tratamiento de los pacientes que han sufrido un infarto mediante un seguimiento intensivo, una mayor coordinación entre Cardiología y Atención Primaria y el uso de herramientas digitales. El centro tinerfeño es el único hospital de Canarias que forma parte de este programa, cuyo objetivo es reducir complicaciones, reingresos y nuevos eventos cardiovasculares.
La Candelaria se incorpora a un proyecto nacional para mejorar el seguimiento de los pacientes
El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, centro dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, participa en el proyecto EVA Bridge, una iniciativa nacional que busca mejorar la continuidad asistencial y aumentar la adherencia al tratamiento de las personas que han sufrido un infarto.
El hospital tinerfeño es el único centro sanitario del archipiélago que forma parte de este programa, desarrollado junto a otros siete hospitales españoles con el propósito de optimizar la atención de los pacientes que padecen una enfermedad vascular ateroesclerótica (EVA) tras haber sufrido un síndrome agudo coronario (SCA) o un infarto de miocardio.
El proyecto parte de una realidad ampliamente conocida por los profesionales sanitarios: un elevado porcentaje de pacientes abandona la medicación durante el primer año después del episodio cardiaco. Precisamente, EVA Bridge pretende revertir esta situación mediante un modelo asistencial que favorece el seguimiento continuado y la implicación activa del paciente en el cuidado de su salud.
Reducir el abandono del tratamiento tras un infarto
Uno de los principales objetivos de la iniciativa es evitar que los pacientes interrumpan la medicación prescrita una vez reciben el alta hospitalaria. Según los datos que maneja el proyecto, más del 60% de las personas que han sufrido un infarto dejan de seguir correctamente el tratamiento durante el primer año, una circunstancia que incrementa el riesgo de nuevos eventos cardiovasculares.
Para afrontar este desafío, EVA Bridge plantea una estrategia basada en el seguimiento continuado de cada paciente durante un periodo comprendido entre 12 y 15 meses. Este acompañamiento permite supervisar la evolución clínica, resolver dudas relacionadas con la medicación y detectar precozmente posibles complicaciones.
El objetivo final es mejorar la calidad asistencial y reducir tanto los reingresos hospitalarios como la aparición de nuevos episodios cardiovasculares que puedan comprometer la salud de los pacientes.
Mayor coordinación entre Cardiología y Atención Primaria
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el refuerzo de la coordinación entre los servicios hospitalarios de Cardiología, las consultas externas y los equipos de Atención Primaria.
El modelo asistencial contempla una transición organizada desde el ingreso hospitalario hasta el seguimiento en el centro de salud, garantizando que todos los profesionales implicados compartan una misma estrategia clínica y organizativa.
Para ello, EVA Bridge incorpora la figura del enfermero gestor de casos, un profesional encargado de coordinar la atención, facilitar la comunicación entre los distintos niveles asistenciales y acompañar al paciente durante todo el proceso de recuperación.
Este enfoque multidisciplinar pretende ofrecer una atención más personalizada, evitando pérdidas de información entre los diferentes dispositivos sanitarios y favoreciendo una respuesta más ágil ante cualquier incidencia.
Herramientas digitales y educación sanitaria para implicar al paciente
Además del seguimiento clínico, el proyecto apuesta por el uso de herramientas digitales que facilitan tanto la comunicación entre profesionales como el control de la evolución de cada paciente.
Estas soluciones tecnológicas permiten realizar un seguimiento más eficiente y disponer de información actualizada sobre el estado de salud de las personas incluidas en el programa.
La iniciativa también concede un papel protagonista a la educación sanitaria y al empoderamiento del paciente, promoviendo que cada persona conozca mejor su enfermedad, comprenda la importancia de mantener el tratamiento y participe activamente en el cuidado de su salud.
Este enfoque busca mejorar los hábitos de autocuidado y aumentar el compromiso con las recomendaciones médicas, factores considerados esenciales para reducir el riesgo de nuevas complicaciones cardiovasculares.
Un proyecto respaldado por sociedades científicas y hospitales de referencia
EVA Bridge está coordinado por el Hospital Universitario de Bellvitge y cuenta con el respaldo de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) y de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa).
Además del Hospital La Candelaria, participan en la iniciativa el Hospital Universitario de Cruces, el Hospital Universitario de Son Llàtzer, el Hospital General de Valencia, el Hospital de Ferrol, el Hospital Costa del Sol y el Hospital Universitario de Fuenlabrada, configurando una red de centros de referencia para impulsar mejoras en la atención cardiovascular.
La colaboración entre estos hospitales permitirá compartir experiencias, evaluar resultados y desarrollar modelos de atención que puedan extenderse progresivamente a otros centros sanitarios del Sistema Nacional de Salud.
La Candelaria consolida su apuesta por la rehabilitación cardiaca
La participación en EVA Bridge se suma al trabajo que el Hospital La Candelaria desarrolla desde hace años para mejorar la atención de las personas que han sufrido un infarto.
Desde 2022, el servicio de Cardiología dispone de una Unidad de Rehabilitación Cardiaca especializada en la recuperación de pacientes con infarto agudo de miocardio. Cada año, esta unidad atiende a alrededor de 243 personas, ofreciendo programas orientados a favorecer la recuperación física, controlar los factores de riesgo cardiovascular y prevenir nuevos episodios.
Asimismo, el hospital aplica un protocolo de alta precoz que permite que determinados pacientes puedan abandonar el centro en menos de 48 horas, siempre tras una valoración médica individualizada.
Este procedimiento se complementa con un sistema de monitorización telefónica que permite realizar un seguimiento continuo una vez el paciente regresa a su domicilio. Durante este control se revisan posibles síntomas, el cumplimiento de la medicación, la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y cualquier otra incidencia que pueda requerir atención sanitaria.
Con iniciativas como EVA Bridge y el desarrollo de programas específicos de rehabilitación cardiaca, el Hospital La Candelaria continúa reforzando un modelo asistencial centrado en la continuidad de los cuidados, la prevención de complicaciones y la mejora de la calidad de vida de las personas que han sufrido una enfermedad cardiovascular.