La secretaria de Salud Laboral y Políticas Sociales de UGT Canarias, Águeda Victoria Francisco, presentó esta mañana en rueda de prensa las cifras del número de accidentes laborales registrados a lo largo del pasado año, 2020, en las islas. En su intervención señaló que Canarias registró un total de 38.692 accidentes laborales, lo que supone un 33,3% menos que el año anterior, si bien se trata de una cifra que debe tener en cuenta que pasamos varios meses confinados por el Estado de alarma decretado para combatir la covid-19.

En este sentido, la sindicalista señaló que el año pasado hubo menos movilidad que afectó a los sectores de producción, “pero las cifras registradas no caen de forma drástica”, señaló.

El informe se hace público coincidiendo con la conmemoración, mañana miércoles 28 de abril, del Día Internacional de Salud y la Seguridad en el Trabajo.

En el año 2020 se registraron 15.757 accidentes laborales con baja, de los que 15.585 fueron leves, 157 graves o muy graves y 15 mortales. Asimismo, se recogieron 21.062 accidentes de trabajo sin baja y 1.873 accidentes in-itinere.

“Las cifras ponen de manifiesto la necesidad de activar políticas de protección laboral, ya que la siniestralidad solo demuestra las malas condiciones laborales que sufren los canarios y canarias”, dijo la responsable de la Unión General de Trabajadores. La organización sindical exige a las administraciones públicas Las Islas, competentes en materia laboral, que desarrollen las funciones que les asigna la Ley sobre la promoción de la prevención, asesoramiento técnico, vigilancia y control del cumplimiento normativo.

En esta línea, propone la derogación de la reforma laboral, así como avanzar en el desarrollo de un nuevo marco legal que combata la precariedad y que acabe con el deterioro de las condiciones de trabajo asociadas al incremento de los daños a la salud de los trabajadores.

UGT apunta también la necesidad de reforzar el Instituto Canario de Seguridad Laboral para que pueda realizar el necesario análisis y estudio de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo, así como la promoción y mejora de las mismas, además de seguir con la hoja de ruta marcada por la Estrategia Canaria de Seguridad y Salud en el Trabajo y alcanzar los objetivos.

Por sectores, el de servicios está a la cabeza con 1.719 siniestros, de los cuales 16 fueron graves, seguido de la construcción con 446, de los cuales 9 fueron graves. Cierran industria con 196, 6 de ellos graves, y agricultura y pesca con 160, 3 de carácter grave.

Estos datos, en términos porcentuales, también apuntan a una menor incidencia respecto al mismo periodo de 2019, sobre todo en el sector servicios con una caída del 34,2%, pero que responde al cierre turístico.

En este sentido, Victoria Francisco señaló que una vez que se vaya recuperando la economía “estas cifras volverán a subir y es por eso que es necesario insistir en la aplicación real de planes de prevención en las empresas, las medidas individuales no son efectivas”.