Dos accidentes colapsan la TF-5 sentido Santa Cruz en hora punta
Las retenciones afectaron a los conductores que circulaban por la autopista del norte de Tenerife durante la mañana del lunes 8 de junio.
Dos accidentes encadenados provocaron importantes retenciones en la TF-5 en dirección a Santa Cruz de Tenerife durante la mañana del lunes 8 de junio. La autopista del norte, una de las vías de acceso más transitadas de la isla en hora punta, quedó afectada en ambos sentidos por el efecto arrastre de los siniestros.
El tráfico comenzó a acumularse en los tramos afectados de la TF-5 cuando los conductores que se dirigían a la capital se encontraron con la calzada parcialmente cortada. En los minutos posteriores, las colas se extendieron considerablemente, convirtiendo el desplazamiento habitual de muchos trabajadores en un recorrido bastante más largo de lo previsto.
La TF-5 es la autopista que conecta el área metropolitana de Santa Cruz y La Laguna con los municipios del norte de Tenerife, desde La Laguna hasta Icod de los Vinos. Cada mañana, miles de conductores la usan para acceder a sus puestos de trabajo en la capital o en el área de la Universidad. Cualquier incidente en ese tramo tiene consecuencias inmediatas sobre el flujo de tráfico, especialmente entre las siete y las nueve de la mañana.
Una autopista clave que no perdona los imprevistos
La autopista del norte de Tenerife soporta una densidad de tráfico especialmente elevada en los accesos al área metropolitana. Cuando se producen siniestros en sus carriles, el efecto sobre las retenciones suele notarse varios kilómetros atrás. En este caso, los dos accidentes registrados el lunes por la mañana se encadenaron en el mismo sentido, lo que agravó la situación y dificultó la fluidez del tráfico durante un tiempo prolongado.
Para los conductores que tomaron la TF-5 en su dirección habitual hacia Santa Cruz, la recomendación en estos casos es consultar los canales oficiales de información de tráfico antes de salir. El servicio de tráfico de la Dirección General de Tráfico ofrece información actualizada sobre el estado de las carreteras y permite planificar rutas alternativas cuando hay incidencias en las autopistas principales.
Los accidentes en la TF-5 no son inusuales en horas de máxima afluencia. La concentración de vehículos en los accesos a Santa Cruz y La Laguna eleva el riesgo de colisiones, especialmente cuando los conductores ajustan las distancias de seguridad a la baja por las prisas del horario laboral. Dos siniestros simultáneos o muy próximos en el tiempo multiplican el problema, porque mientras se atiende uno, el segundo bloquea cualquier posible vía de escape para los vehículos que ya estaban detenidos.
Qué hacer si te pilla en una retención de este tipo
Cuando la TF-5 se colapsa por un accidente, las alternativas de salida son limitadas. La carretera general del norte, la TF-13, puede absorber parte del tráfico desviado, aunque también se satura con rapidez si la retención en la autopista se prolonga más de veinte minutos. Los conductores que conozcan los accesos secundarios entre municipios pueden ganar tiempo evitando los tramos más afectados.
La recomendación básica en cualquier retención por accidente es mantener el motor encendido solo si el tráfico avanza, respetar en todo momento el carril de emergencia para facilitar el paso de los servicios de socorro, y no intentar dar la vuelta en la calzada, maniobra que puede agravar la situación y que está prohibida en autopista.
Para quienes viajan a diario por esta vía, conviene tener activadas las alertas de tráfico en el móvil o en el navegador. Aplicaciones como Google Maps o Waze actualizan en tiempo real el estado de la TF-5 y pueden sugerir rutas alternativas antes de que el conductor llegue al punto de la retención. En los días de mayor incidencia, la guagua también es una opción: TITSA opera líneas regulares entre los municipios del norte y Santa Cruz que no dependen del estado de la autopista.
Lo que ocurrió este lunes en la TF-5 es un recordatorio de que los trayectos en hora punta en Tenerife pueden convertirse en una carrera contra el reloj sin previo aviso. Salir con margen de tiempo, llevar el teléfono actualizado con información de tráfico y conocer al menos una ruta alternativa son los tres hábitos que más tiempo ahorran cuando la autopista del norte decide no colaborar.