El sindicato ANPE Canarias reclama a la Consejería de Educación que atienda las asignaturas pendientes en materia educativa en las Islas. El sindicato con más representación en la enseñanza pública no universitaria del Archipiélago solicita a Educación pactar un calendario de negociaciones con los representantes de los trabajadores para abordar asuntos urgentes para el sistema público del Archipiélago, tales como la bajada de las ratios alumno-profesor a medio plazo, la reducción de la burocracia o la mejora de las infraestructuras educativas, entre otros asuntos.

La central sindical considera que ahora que la situación sanitaria comienza a mejorar, la Consejería debe atender todos los déficits que ya arrastraba el sistema educativo público antes de la pandemia, para lo que es imprescindible consensuar un calendario de negociaciones lo antes posible.

“El curso pasado apenas se trataron asuntos que no estuvieran estrictamente relacionados con la situación sanitaria. Lo entendemos, pero ha llegado el momento de retomar muchos desafíos que ya estaban sobre la mesa antes de marzo de 2020 y que lastran nuestro sistema público de enseñanza”, señala Pedro Crespo, presidente de ANPE Canarias.

Planificar un plan plurianual de descenso de las ratios alumno-profesor es una de las demandas prioritarias del sindicato, que defiende que la mejora de la calidad de la enseñanza pasa por reducir los grupos en el aula, de forma que el profesorado pueda desarrollar mejor su trabajo. Este curso la Consejería ha aceptado en parte la reivindicación del sindicato y ha acometido una leve reducción de ratios alumno-profesor, pero, a juicio de la organización, ese descenso debe aumentar en los próximos años.

Asimismo, es indispensable aminorar la multiplicidad de labores que tiene encomendadas el profesorado. El exceso de burocracia dificulta enormemente el trabajo de los profesionales en su día a día, ya que deben dedicar gran parte de su tiempo a tareas administrativas. “Llevamos años alertando de la saturación que sufren los docentes ante el sinfín de tareas ajenas a su profesión que tienen que realizar”, alerta Crespo.

Por otro lado, muchas infraestructuras educativas se han quedado obsoletas y deben ser renovadas o sustituidas desde hace años, “pero las obras siempre se retrasan y no se acometen”, añade. “Es urgente que se dignifiquen muchos espacios”.