Beatriz, Zimmermann, la madre de las pequeñas de uno y seis años Anna y Olivia,  que están desaparecidas junto a su padre desde el pasado 27 de abril, hizo ayer un nuevo llamamiento a través de las redes sociales en el que pide que no se deje de “compartir imágenes” de sus hijas, a la par que reconoce no tener “fuerzas”, pero agregó que «no podemos rendirnos». Esta emotiva carta llega cuando se cumplen 23 días desde la última vez que se tuvo noticias de las pequeñas.

La madre utiliza nuevamente un post publicado en la cuenta de Instagram @bringbackhomeannaandolivia en la que Beatriz solicita «la colaboración de todos» para poder volver a ver a sus hijas.

en su misiva, la madre de las pequeñas reconoce que acusa el tiempo transcurrido sin sus pequeñas. “Ya no me salen casi las palabras … yo también quiero desaparecer … ya no tengo fuerzas… esto es una tortura… Pero no podemos rendirnos… las niñas me necesitan y yo a ellas…”, señala.

En este post en redes sociales Beatriz continúa explicando que de toda esta situación, “lo que más me duele es pensar que no puedo saber cómo están… no poder hablar… no saber cuándo las voy a ver…”. Por eso, la madre de Anna y Olivia vuelve a pedir a la población que no pare “de compartir las imágenes por todo el mundo” llamando a “la perseverancia y continuidad”. Porque, valora, eso “es lo que logra finalmente los resultados”.

La investigación se mantiene.

La Guardia Civil, que mantiene abiertas todas las hipótesis, basa ahora su investigación en la labor de Junco y Bill, los dos perros especializados en la localización de restos biológicos que señalaron hasta tres puntos ‘calientes’ en la casa de Tomás Gimeno, el padre de las pequeñas, en Igueste de Candelaria, y que es el último sitio en el que se vio a Anna y Olivia  el día de la desaparición.

Los primeros días de esta semana fueron destinados por los investigadores a registrar intensamente la vivienda, el coche y el barco de Tomás Gimeno. En la casa se detectó   una zona donde había tierra removida donde la Guardia Civil tomó muestras que ahora serán analizadas en un laboratorio especializado.

Los perros, traídos desde Madrid, Junco y Bill, pertenecen al Servicio Cinológico y Remonta de la Guardia Civil están adiestrados, cuentan con un olfato extraordinario y han participado  en casos similares al de las niñas. Los canes son ahora los grandes protagonistas de esta búsqueda. Ayer, desde primera hora, los agentes retiraron del agua el barco con el que Tomás zarpó en solitario de la Marina capitalina la noche del 27 de abril, y que apareció al día siguiente, vacío y a la deriva, en el litoral del Puertito de Güímar. Asimismo, se hizo un intenso rastreo en el Audi de color blanco con el que Tomás llegó esa noche a las instalaciones portuarias.