“No solo va a traer problemas medioambientales, sino también sociales para la gente que vive alrededor y estará sufriendo continuamente el ruido de este circuito si al final se hace”, advierte Adrián Flores, ambientólogo especializado en biodiversidad terrestre y conservación en islas. La contaminación acústica también puede ser perjudicial para muchas especies de aves, en especial para sus hábitos de alimentación y de cría.