Canarias rechaza acoger a los menores migrantes llegados a Ceuta por saturación
Las islas permanecen en contingencia migratoria con 2.600 menores en 86 centros. El Gobierno canario apoyará transferir 25 millones a Ceuta pero no recibirá nuevos jóvenes sin acompañamiento familiar.
Canarias no participará en la acogida obligatoria de los menores migrantes que han llegado a Ceuta durante las últimas semanas. El archipiélago permanece en situación de contingencia migratoria, con sus recursos de protección por encima de la capacidad ordinaria, lo que le permite rechazar nuevos traslados de jóvenes sin acompañamiento familiar desde la ciudad autónoma.
Según confirmó la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, las islas atienden actualmente a unos 2.600 o 2.700 menores considerados «fijos» en su red de centros. Esta cifra varía continuamente en función de las nuevas llegadas de menores no acompañados y de los traslados hacia centros de protección en la Península. Con 86 centros activos, Canarias mantiene una presión sostenida sobre sus servicios de acogida.
La posibilidad de rechazar estos traslados se ampara en la reforma del artículo 35 de la Ley de Extranjería, aprobada hace poco más de un año. Bajo esa declaración, cualquier territorio tiene derecho a derivar menores a otras comunidades en un plazo máximo de 15 días, en lugar de acoger nuevos llegados.
Por qué Canarias solicitó esta protección legal
El Gobierno canario pidió al Estado esta declaración de contingencia hace casi un año, a finales de agosto de 2025. En ese momento, tutelaba a más de 5.017 niños y adolescentes sin familia, cuando su capacidad ordinaria era de solo 737 menores. La brecha evidenciaba el colapso de un sistema que llevaba años desbordado por las presiones migratorias recurrentes en el archipiélago.
Desde entonces, la derivación obligatoria de menores a otras comunidades autónomas ha permitido aliviar parcialmente esa saturación. Sin embargo, la consejera de Presidencia, Nieves Lady Barreto, rechazó en junio la posibilidad de que se levantara la contingencia. «No es ni responsable ni solidario que este mecanismo desaparezca de las islas», subrayó en declaraciones públicas. Barreto defendió que era «necesario que se regule y se garantice la distribución justa y equilibrada de todos los menores en todas las comunidades, y más cuando hay regiones que ni siquiera han llegado a su cifra de capacidad ordinaria».
Cierre de centros y reorganización de recursos
El Gobierno canario ha iniciado una reorganización interna de sus recursos de acogida. En abril, cerró el centro de menores de Mácher en Lanzarote, donde vivían 13 jóvenes que fueron trasladados a otros recursos. En julio, cerraron otros dos centros en Fuerteventura, los de Ayagaures y Ancor. Esta estrategia responde a la baja ocupación de algunos espacios tras los traslados a la Península.
Pese a mantener el rechazo a nuevos traslados desde Ceuta, Canarias sí apoyará una transferencia de recursos hacia la ciudad autónoma. En la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia prevista para el jueves 13 de agosto, el Gobierno canario respaldará el envío de 25 millones de euros a Ceuta para la atención de los menores extranjeros no acompañados.
La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, ha defendido que estos jóvenes necesitan ser trasladados a otras regiones y ser atendidos con los fondos que se asignen a cada territorio. En declaraciones recogidas por EFE, recordó que la distribución obligatoria está establecida por decreto ley, no como una cuestión de negociación política, sino como un marco legal vinculante.
Según los últimos datos del Ministerio de Juventud e Infancia, el número de menores ya identificados en Ceuta asciende a 1.342. El proceso de filiación continúa, aunque la ministra Sira Rego ha reconocido que está siendo «complicado» por el volumen de llegadas y el desborde de los servicios en la ciudad autónoma.