La pasada semana la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife presentó en su sede de La Laguna y en soporte digital el estudio «El PIB de Canarias y de sus economías insulares» en el que el profesor de Economía Aplicada y Métodos Cuantitativos de la Universidad de La Laguna, Domingo Jesús Lorenzo Díaz y sus colaboradores, también profesores de la institución docente, Eugenio Díaz Fariña, Juan José Díaz Hernández y Encarnación Esparza, señalan que en los últimos años se ha realizado por el Instituto Nacional de Estadística, INE, un análisis erróneo del Producto Interior Bruto de Canarias al no considerar en el cálculo oficial que los impuestos son más bajos en el Archipiélago que en el resto de España.

Este incorrecto análisis de los datos oficiales, que son los que se entregan a la Unión Europea y que rigen el nivel de ayudas a recibir por cada región, han supuesto una merma de más de 800 millones de euros para Las Islas en el periodo de gestión comunitario entre 2013 y 2020.

En el informe, remitido a EsTenerife por la Real Sociedad de Amigos del País de Tenerife, se señala que «la correcta contabilización de la actividad productiva es un requisito básico para el adecuado análisis del estado de cualquier sistema económico, además de guiar la toma de decisiones de política económica, sin menoscabo de la importancia que tienen la dimensión social y medioambiental asociada al proceso de crecimiento económico».

Los expertos redactores de este estudio destacan que en los últimos 20 años el PIB de Canarias y de España ha evolucionado de forma similar con crecimientos medios anuales del 1,3% y 1,6%. Sin embargo, recuerdan que la población del archipiélago ha crecido, porcentualmente, más del doble que la española, con tasas medias anuales del 1,6% y 0,8%, respectivamente. La consecuencia inmediata de lo anterior se traduce en el menor crecimiento del PIB per cápita en nuestras islas, indicador que suele emplearse para medir la riqueza de un territorio.

Sin embargo, según señalan, entre el año 2000 y el año 2019, el PIB per cápita de Canarias ha pasado de ser el 98% del indicador español, y el 85% del europeo (UE-27), a representar el 80% del PIB per cápita español y el 68% de la UE-27. Canarias es, entre las regiones europeas, de las que menos han convergido en este siglo respecto a la media española y europea.

En las conclusiones se recuerda que el Sistema Europeo de Cuentas de 2010 (SEC-2010) fija los métodos para la elaboración de las macromagnitudes económicas en consonancia con el Sistema de Cuentas Nacionales de 2008, y añade que El INE es el organismo responsable de elaborar el PIB por comunidades autónomas mediante métodos que distribuyan el PIB nacional entre sus territorios. Por el lado de la oferta, el principal componente de este indicador es el Valor Añadido Bruto (VAB), que sumado a los impuestos netos sobre los productos permite obtener el PIB.

El problema surge porque, a diferencia de lo que ocurre con el VAB, el INE reparte los impuestos netos proporcionalmente entre las comunidades autónomas sin considerar las particularidades fiscales de los territorios, y esto provoca que el PIB de Canarias esté sobreestimado por incorporar una parte de impuestos mucho mayor que la correspondiente a su sistema fiscal.

Tras realizar una primera aproximación de lo que supone este efecto, para el año 2018, los expertos han calculado que «el PIB de Canarias debería ser un 4% inferior al valor publicado«. Asimismo, señalan que «el método aplicado para el cálculo del PIB en Francia respecto a sus regiones de ultramar, sí contempla sus particularidades fiscales».

Tras detectar este error que perjudica a Las Islas, este colectivo de expertos propone revisar a la baja la estimación del PIB de Canarias para que recoja la realidad fiscal de Las Islas. Asimismo, hacen hincapié en que este hecho supondría que Canarias hubiese sido catalogada como región menos desarrollada y, por lo tanto, podía haber optado a la captación de un volumen de fondos europeos sustancialmente superior a los que obtuvo en el periodo 2013-2020.

El resultado de este estudio pone de manifiesto la trascendencia que para una región como Canarias tiene la correcta cuantificación de su actividad productiva.

Asimismo, en el estudio presentado por la Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, se expone que las tasas de crecimiento, intertrimestrales e interanuales, del PIB elaborado por el INE para España y por el ISTAC para Canarias, son el principal indicador de análisis de la coyuntura económica. «Antes de la pandemia», señalan, «se observaron evoluciones trimestrales similares entre las dos economías, con una menor estacionalidad del indicador canario. Sin embargo, en el año 2020 el PIB se ha reducido, en términos reales, un 20,1% en nuestro archipiélago respecto al 10,8% de España.

También recuerdan que el instituto canario que analiza las estadísticas de Las Islas, el ISTAC, realiza las estimaciones insulares armonizadas del PIB en coherencia con la Contabilidad Regional de España por provincias. «Esta publicación está disponible hasta el año 2018 y nos permite la caracterización de las Islas Canarias por su estructura económica». El resultado divide a las islas en tres grupos bien diferenciados: El primer grupo está formado por El Hierro, La Gomera y La Palma, las denominadas Islas Verdes. Este grupo se caracteriza por la alta aportación de las ramas de administración pública, educación, sanidad y actividades artísticas y recreativas tanto en términos del Valor Añadido Bruto (VAB), como de empleo total y asalariado.

El segundo grupo es el de las islas capitalinas, Tenerife y Gran Canaria. Estas islas se caracterizan por tener tres bloques de actividad económica pertenecientes al sector servicios con una contribución superior al 20%, cada uno, en términos de VAB. Por orden de mayor a menor importancia destaca el comercio, transporte, hostelería e información y comunicaciones (35,4%), la administración pública, educación, sanidad y actividades artísticas y recreativas (26,7%) y las actividades financieras, inmobiliarias, profesionales y administrativas (23,6%).

El tercer, y último, grupo lo conforman las islas más orientales, Lanzarote y Fuerteventura. Este grupo destaca por la enorme contribución que tienen las ramas del comercio, transporte, hostelería e información y comunicaciones, superior al 45% en términos de VAB, donde sobresalen las actividades relacionadas con el turismo.

Impacto económico de la pandemia

Sobre el impacto de la Covid-19 en las economías insulares, este grupo de expertos destaca que las más castigadas han sido Fuerteventura y Lanzarote, con unas caídas del PIB insular, en términos corrientes, del 30,1% y 27,9%, respectivamente.

Las islas capitalinas, Tenerife y Gran Canaria, experimentaron caídas del 20,7% y 18,9%, respectivamente y, por último, las islas menos afectadas son las Islas Verdes, siendo El Hierro la que menos ha visto retroceder su economía en el año 2020 (-10,2%), seguida de La Palma (-13,0%) y La Gomera (-17,2%).