El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Güímar ha dictado una orden de búsqueda internacional del padre y las dos niñas, de 1 y 6 años, que desaparecieron el martes en Tenerife. Este mismo juzgado, que ha tipificado asunto como un presunto delito de secuestro, ordenó ayer el estudio de las cuentas bancarias de Tomás Gimeno para comprobar los movimientos realizados en los últimos meses.

A esta orden de búsqueda internacional se unen los llamamientos de la asociación ‘sosdesaparecidos’ y del Ministerio del Interior quienes han lanzado mensajes de ayuda en toda España para tratar de localizarlos.

Entre las novedad3es del caso destacan la incorporación al mismo de equipos de élite de la Guardia Civil, que llegaron ayer desde Madrid para colaborar en la búsqueda de las menores y de su padre.

El dispositivo de búsqueda está formado por el servicio aéreo y marítimo de la Guardia Civil, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y la Unidad Orgánica de Policía Judicial, que está al frente de la investigación, que han recibido el apoyo de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO).

Las acciones en el mar se corresponden con el hecho de que no se encuentra del ancla del barco sumado al hallazgo de una sillita de bebé que era la que habitualmente usaba la niña más pequeña, de un año.

La búsqueda se amplió ayer a otras zonas de Tenerife, e incluso a otras islas del Archipiélago tras considerar la hipótesis de que Tomás Gimeno pudo ser ayudado por otra persona en su huida, quien colaboraría con él en su segundo barco, evacuándolo de la zona de el Puertito de Güimar, donde apareció su propia embarcación.

Otro de los aspectos que trascendieron ayer fue el hallazgo de rastros de sangre en el baño del barco de Tomás Gimeno, que se encontró el pasado miércoles, un día después de la desaparición, a la deriva, vacío y sin ancla. Aún queda por conocer a quien corresponde esa sangre.