Los talibán anuncian este viernes a través de Twitter, haber tomado dos nuevas capitales de provincia en Afganistán, se trata de Ghor y Uruzgán, con lo que ya controlan casi la mitad de las 34 capitales del país asiático.

Zabihulá Muyahid, portavoz de los talibán, ha comunicado a través de su cuenta en Twitter que «la ciudad de Firozkó, capital de la provincia de Ghor, ha sido conquistada» y agrega que ya controlan los principales edificios gubernamentales.

«Todos los soldados y el personal de la Administración de Kabul se han unido a los muyahidín y han entregado todo el equipamiento y herramientas de la provincia de los muyahidín», dijo.

El consejero local Fazel-ul Haq Ehsan y la parlamentaria provincial Fátima Kohistani han confirmado estos avances y han resaltado, en declaraciones a la agencia alemana de noticias DPA, que el centro de la ciudad, que tiene unos 132.000 habitantes, ha sido abandonado por las autoridades.

Asimismo, Muyahid ha señalado que «la ciudad de Tirinkot, capital de la provincia de Uruzgán, también ha sido conquistada». «Los soldados han depuesto las armas y se han unido a los muyahidín. Han entregado todos los medios, armas y municiones a los muyahidín», resalta.

Los talibán señalan también la conquista de importantes ciudades como Kandahar, Herat, Helmand y Badghis –las dos primeras, la segunda y tercera más pobladas del país–, y aseguran que continuarán sus avances.

Las conquistas de los talibán, obtenidos en medio del repliegue de las tropas internacionales, han incrementado la preocupación de la comunidad internacional por el posible colapso del Gobierno que encabeza el presidente, Ashraf Ghani, sin que se descarte que los insurgentes lleguen a tomar la capital, Kabul.

Los informes emitidos por funcionarios en la zona señalan que hay «un gran número de víctimas civiles y ejecuciones extrajudiciales, acusaciones generalizadas y creíbles sobre violaciones de los Derechos Humanos, ataques contra capitales provinciales y destrucción de infraestructuras que perpetúan el conflicto y dificultan los esfuerzos de reconciliación». Preocupa de manera especial la situación en la que quedan las mujeres en las zonas ocupadas tras veinte años de cierta normalidad en el reconocimiento de sus derechos básicos como consecuencia de la intervención internacional en Afganistán.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas está trabajando en una declaración de condena a los talibán que dejaría claro al grupo que la comunidad internacional no va a reconocerlos si continúan con la toma de control de zonas e incluiría su rechazo «en los términos más enérgicos posibles» a los ataques perpetrados en el país.