Nada se sabe de ellos desde el martes pasado. Todo empezó cuando Tomás Antonio Gimeno, el padre de las niñas, iba a pasar el día con ellas como cualquier otro. Sobre las 21.00 horas, cuando tenía que devolverlas, no se presentó a la cita. En su lugar mandó un mensaje a la madre con un oscuro presagio que se haría realidad:

“No vas a volver a ver a las niñas. Ni a ellas ni a mí”.

Desde el día de la desaparición todo han sido incógnitas y malos augurios por parte de la familia y amigos sin obtener respuestas claras de donde se encuentran.

La hipótesis principal es el secuestro parental que narra las principales líneas de investigación del caso, al que este fin de semana se han sumado agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil especializados en este tipo de casos. “Es evidente, se trata de una sustracción parental”,

Las autoridades no descartan como “escenarios posibles” que Gimeno haya “terminado con la vida de las niñas” y se haya suicidado o no, a su juicio la hipótesis más creíble es “que haya huido con las niñas”.

“Que se llevara dinero y cargara el móvil, eso una persona que quiere suicidarse no lo hace”, Afirman las autoridades.

Lo que sí parece cierto es que si Gimeno ha secuestrado a sus hijas Anna y Olivia, alguien tuvo que prestarle una gran ayuda. El miércoles la barca fue hallada a la deriva, pero sin rastro de su ocupante. ¿Pudo cambiar Gimeno de embarcación en alta mar?.

“Puede encaminar a que cogiera otra embarcación y pusiera rumbo a algún punto de África, e incluso de allí marchar a otro continente”