El Parlamento europeo han reclamado hoy que los test para detectar el coronavirus vinculados al nuevo certificado europeo para los viajes de los turistas este verano sean gratuitos, porque en la actualidad sus precios son “prohibitivos” en algunos Estados miembros y ello supone una discriminación entre europeos.

El presidente de la comisión europarlamentaria de Justicia e Interior y ponente de esta iniciativa, el socialista canario Juan Fernando López Aguilar asegura en su informe que “el certificado debe ser gratuito y los test también, porque los precios de los test son prohibitivos en algunos Estados miembros y no puede ser que se ofrezca un trato discriminatorio, ante la exigencia de un test que es obligatorio”.

En un debate en el que también participó el comisario de Justicia, Didier Reynders, y la secretaria de Estado de Asuntos Europeos de Portugal y presidencia de turno de la UE, Ana Paula Zacarias, los eurodiputados mostraron su apoyo a un certificado que ayude a recuperar el derecho fundamental de la libre circulación, pero han pedido garantías para la protección de datos y de que no lo utilizarán los gobiernos para imponer medidas nacionales adicionales.

La Unión Europea quiere lograr un acuerdo a tiempo para que el certificado esté en funcionamiento a finales de junio y los trabajos técnicos que se desarrollan en paralelo para asegurar su interoperabilidad marchan a buen ritmo, según dijo Reynders.

Los Veintisiete estados que se integran en la Unión Europea recogen en sus posicionamientos de negociación que los test deben ser “accesibles” para todos los europeos, pero evitan ir tan lejos como reclama la Eurocámara para asegurar su gratuidad.

“Compartimos la opinión de que los test deben ser asequibles para todos los ciudadanos, pero las cuestiones ligadas al reembolso de los gastos médicos, como es el caso de los test de coronavirus, recaen en las competencias de los Estados miembros“, se ha escudado Reynders en el debate con los eurodiputados, para después señalar que se trata de un asunto “complejo” que afecta a actores públicos y privados.

La eurodiputada de Renovar Europa, la liberal holandesa Sophia in ‘T Veld, ha replicado que la libre circulación es “un derecho y no un privilegio”, por lo que los europeos “no deberían tener que pagar por ello ni asumir ningún privilegio”, por lo que ha recordado a Reynders que la Comisión tiene poderes en el Mercado Interior y le ha pedido “creatividad”.

Zacarias, por su parte, ha dicho en nombre del Consejo que tampoco está en su mandato regular con esta negociación la gratuidad de los test pero sí están abiertos a explorar fórmulas para “reducir o suprimir” sus costes.

Reynders y Zacarias también se han referido a las garantías que ofrecerá el certificado en materia de protección de datos porque, entre otras salvaguardas, se limitará a lo esencial la información médica que reunirá el certificado.

Los eurodiputados reclaman más garantías para evitar que los datos sean almacenados en ninguna base europea y también piden dejar claro que se trata de un instrumento “temporal” vinculado exclusivamente a la covid 19 y, por tanto, quedará de lado cuando se declare el final de la pandemia.