Cuando se cumplen quince días de la desaparición de las pequeñas Anna y Olivia, de uno y seis años, presuntamente secuestradas por su padre, la familia de las menores ha comenzado a difundir imágenes de las mismas con el pelo más oscuro con el fin de facilitar la búsqueda ante la eventualidad de que Tomás Gimeno les hubiera cambiado el color del pelo ante la gran campaña internacional de búsqueda que se ha desplegado por todo el mundo.

Asimismo, hoy ha trascendido que una detective privada ha comparecido ante la Guardia Civil para informar que hace un tiempo fue contratada por Tomás Gimeno para hacer un seguimiento de la madre de las niñas y para conocer todos sus movimientos.

Asimismo, la propietaria de un restaurante de Tenerife ha señalado que hace unos meses presenció un enfrentamiento entre el padre de las pequeñas y la actual pareja de la madre cuando éstos salían de su establecimiento.

La Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis, incluso la que hace referencia a que Tomás Gimeno pudo dejar pruebas falsas sobre su salida de Tenerife y no descartan que pueda seguir en Tenerife o en cualquier otra isla del Archipiélago.

Asimismo, cobra fuerza la posibilidad de que el padre y las niñas se encuentren en Cabo Verde teniendo en cuenta que no existe tratado de Extradición entre España y el archipiélago del noroeste africano.