El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, compareció esta mañana para explicar, junto al portavoz de la Policía Local, Benito Fortes, el operativo de unidad policial que se ha saldado, de momento, “con la intervención en un almacén de venta al por mayor en el polígono El Mayorazgo, en el que se han detectado miles de productos falsificados de diversa tipología incluyendo artículos sanitarios, de menaje, juguetes, textiles, perfumería, decoración e incluso pirotécnicos”, avanzó el alcalde.

En este encuentro con los medios informativos el alcalde también estuvo acompañado por la concejal de Seguridad Ciudadana, Evelyn Alonso, y por el concejal de Urbanismo, Carlos Tarife.

“Presentamos también –añadió Bermúdez- los resultados de una investigación meticulosa de muchas horas, fuera incluso del horario laboral, lo que demuestra la gran capacidad y profesionalidad del cuerpo de la Policía Local de Santa Cruz”, además de resaltar “su alta capacitación que ha permitido acometer una actuación de las más importantes llevadas a cabo nunca contra la falsificación de marcas, sin las garantías de fabricación, y productos que pudieran ni siquiera haber pasado por las aduanas y los controles correspondientes, incluidos los sanitarios”.

Dicho almacén ya ha sido precintado por la Gerencia Municipal de Urbanismo y tiene una superficie de 1.200 metros cuadrados en el que se acumula numerosa mercancía sin cumplir la normativa para este tipo de establecimientos lo que, unido a la presunta realización de una actividad clandestina, carencia de licencia y su evidente riesgo son las primeras conclusiones de esta investigación.

La concejala de Seguridad Ciudadana, Evelyn Alonso, precisó que “es un éxito de la coordinación de todos los servicios de la Policía Local, por lo que es preciso felicitar a todos los que han intervenido en este servicio, incluidos otros cuerpos de seguridad y otras administraciones”, lo que en su opinión “demuestra la valía de nuestros agentes locales, su capacidad de sacrificio y trabajo que han logrado impedir que llegaran al mercado mascarillas falsificadas tipo FFP2, FFP3 e incluso algunos diseños para niñas y niños, además de productos falsificados de conocidas marcas”.

“Los policías locales de la unidad operativa–continúa Alonso- venían detrás de la pista con un dispositivo que dura ya casi un año y han puesto a disposición de la autoridad judicial una muestra de los productos ahora decomisados para su análisis”, añadiendo que “se trata de un trabajo que demuestra la alta capacitación de nuestra Policía Local, lo que nos llena de orgullo y no podemos menos que felicitar la inmensa labor que vienen realizando”.

Los agentes accedieron a dicho establecimiento el pasado 26 de marzo, culminando así un año de seguimiento de este tipo de actividades ilícitas. En una primera aproximación, y tras 7 horas de verificación en el interior del almacén, se registraron 33.227 productos con apariencia de ser falsificaciones. La carencia de etiquetas, precios muy bajos en productos de reconocidas marcas, códigos inexistentes, incumplimientos con homologaciones, o el hecho de no aportar documentos de acrediten ni la procedencia de la mercancía o facturas por su adquisición fueron algunas de las irregularidades detectadas inicialmente.

Por su parte, Carlos Tarife, concejal de Urbanismo, confirmó “que se ha realizado una inspección tras el fantástico trabajo de la Policía Local y se comprobó que, además de ese gran material incautado, dicho local no tenía las instalaciones adecuadas contraincendios, con lo que se ha evitado una posible desgracia en la ciudad”, y añade que “ya estaba distribuido por todo el local de una manera muy peligrosa y que conllevaba riesgos evidentes, con lo que se ha procedido al precinto de estas dependencias y se ha iniciado un expediente por actividad clandestina, lo que conllevará una durísima sanción al respecto”.

Así, el portavoz de la Policía Local, Benito Fortes, compareció para “dar cuenta de un operativo en el que hemos estado inmersos durante casi un año y que hoy presentamos es solo una pequeña muestra de lo que se ha detectado por parte de la Policía Local en el almacén de El Mayorazgo” y enfatizó que “las dimensiones del recinto, la gran cantidad de mercancía que se almacena y las múltiples deficiencias detectadas hacen que este caso continúe abierto, aunque haya abiertas ya diligencias judiciales y queden pendientes otras”.

Fortes indica, además, que “una vez que se accede al local de El Mayorazgo, se señala este como un lugar de venta al mayor, que luego era distribuida por minoristas, por lo que la Policía Local se pone en contacto con los distintos departamentos implicados”, entre ellos “la Gerencia de Urbanismo, que decreta el precinto del local tras una inspección inicial; la autoridad judicial, que ya ha iniciado diligencias, además de a los diferentes departamentos autonómicos, entre otros, Salud Pública del Gobierno de Canarias”.

En el informe técnico de Urbanismo se calificada la actividad desarrollada en ese establecimiento como clandestina, añadiendo los riesgos de toda la mercancía acumulada debido a la alta carga de combustibilidad y riesgo de ignición, constatando que carece de elementos de seguridad contra incendios; tiene una deficitaria instalación eléctrica; e incluso cuenta tiene una zona precaria usada para preparar comida y múltiples aparatos eléctricos.

Detalles del material incautado

Aunque se trata de una pequeña proporción respecto al volumen de mercancía existente, en una primera aproximación la Policía Local ha registrado 33.227 productos distribuidos en 83 bultos que han sido precintados y puestos a disposición de la autoridad judicial. Dentro de todo este material se encuentran 9.178 mascarillas no homologadas de diferentes tipos entre higiénicas, sanitarias, FFP2, FFP3 y un gran número de ellas diseñadas para menores de edad. También se hallaron 3.160 gorras de marcas como Adidas, Nike, Champion, Fila, Lacoste, North Face o Gucci, además de sudaderas, bolsos y camisetas de marcas registradas.

En la incautación policial se incluyeron numerosos juguetes infantiles que no disponían de los certificados ni homologaciones de seguridad obligatorios para su venta en España, junto a cerca de 5.000 productos pirotécnicos. A modo de muestra se sumaron artículos de perfumería, decoración y menaje que también deberán ser evaluados por los peritos judiciales especializados.