Las revisiones a partir de los 45 años, clave para la detección precoz del cáncer de próstata
Urointec, servicio de Urología de Hospital Parque Tenerife, dispone de esta tecnología avanzada para el diagnóstico del cáncer de próstata. La biopsia por fusión transperineal mejora la capacidad de detectar tumores clínicamente significativos y ofrece una elevada precisión diagnóstica.
Las revisiones prostáticas a partir de los 45 años constituyen una de las herramientas más importantes para la detección precoz del cáncer de próstata. La identificación de la enfermedad en fases iniciales resulta determinante, ya que permite abordarla cuando las posibilidades de tratamiento curativo y control a largo plazo son más elevadas, tal y como señala el urólogo del Servicio de Urología Hospital Parque-Urointec, Dr. Ángel Pérez.
Coincidiendo con la celebración, mañana, del Día Mundial del Cáncer de Próstata, el especialista recuerda que este tumor es el más frecuente entre los hombres, con una incidencia aproximada de uno de cada ocho varones a lo largo de su vida. En Canarias, los registros epidemiológicos reflejan la detección de más de 1500 casos nuevos cada año, concentrados mayoritariamente en población mayor de 65 años. Dado que la enfermedad suele ser asintomática en sus fases iniciales, la concienciación y las revisiones médicas adquieren una especial relevancia.
Entre los principales factores de riesgo para desarrollar esta patología se encuentran la edad, los antecedentes familiares y determinados factores relacionados con el estilo de vida, como la obesidad o el tabaquismo. La incidencia aumenta de forma significativa a partir de los 50 años.
Por ello, las guías de la Asociación Europea de Urología, entre otras, recomiendan valorar el inicio de revisiones urológicas a partir de los 45 años en hombres con antecedentes familiares o factores de riesgo y a partir de los 50 años en la población general. La conveniencia y periodicidad de estos controles debe individualizarse según las características de cada paciente y el criterio médico. Estas revisiones pueden incluir la determinación del antígeno prostático específico (PSA) mediante análisis de sangre, la valoración clínica de la próstata y la evaluación de posibles síntomas urinarios.
Tecnología de vanguardia y diagnóstico preciso
«La detección precoz permite tratar la enfermedad en fases potencialmente curables en la gran mayoría de los pacientes», subraya el Dr. Ángel Pérez.
«Cuando observamos alteraciones en los niveles de PSA o hallazgos clínicos que requieren un estudio más profundo, recurrimos a técnicas avanzadas como la biopsia de próstata por fusión transperineal, que mejora la capacidad para detectar tumores clínicamente significativos y aumenta la precisión diagnóstica en comparación con técnicas convencionales», añade el especialista.
Esta tecnología combina las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética multiparamétrica con la biopsia ecoguiada, permitiendo localizar con mayor exactitud las áreas sospechosas y optimizar el diagnóstico.
A esta precisión se suma la rapidez en la respuesta. En Hospital Parque-Urointec, los resultados suelen estar disponibles en aproximadamente 48 horas, lo que facilita la toma de decisiones clínicas y la planificación del tratamiento cuando se confirma la presencia de la enfermedad.
El tratamiento del cáncer de próstata depende del estadio tumoral, así como de la edad y del estado general de salud del paciente. En aquellos casos diagnosticados en fases iniciales, pueden contemplarse estrategias como la vigilancia activa, tratamientos con radioterapia, braquiterapia o procedimientos quirúrgicos. Entre estos últimos, la prostatectomía radical robótica, disponible en centros en los que Urointec ofrece sus servicios de Urología, ofrece excelentes resultados oncológicos y funcionales en pacientes adecuadamente seleccionados.

Cirugía robótica de precisión y calidad de vida
Uno de los principales objetivos de la cirugía prostática moderna es preservar, siempre que las características del tumor lo permitan, la continencia urinaria y la función sexual. Para ello, el equipo urológico de Urointec aplica técnicas quirúrgicas orientadas a minimizar el impacto funcional del tratamiento.
Este abordaje puede contribuir a reducir el riesgo de efectos secundarios como la disfunción eréctil o la incontinencia urinaria en pacientes seleccionados, favoreciendo así una mejor calidad de vida tras la intervención.
Finalmente, en aquellos casos en los que la enfermedad se encuentra localmente avanzada o se ha extendido fuera de la próstata, el tratamiento puede incluir terapias sistémicas como la hormonoterapia, la quimioterapia u otras opciones terapéuticas adaptadas a cada situación clínica.