El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor torres, anunció este mediodía que los técnicos consideran que el río de lava llegará al mar sobre las 20.00 horas de esta misma noche a la zona de Playa del Guirre.

El titular del Ejecutivo también anunció que el Gobierno está trabajado ya en un borrador de decreto ley para poder recalificar los terrenos en los que se sitúan las viviendas que se han visto afectadas por la erupción volcánica, para que «con urgencia e inmediatez» se puedan reconstruir.

Por su parte, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, destacó el «compromiso rotundo» de las instituciones con los afectados por la erupción del volcán en La Palma y expresó que esta erupción no va a hacer que haya gente que quede dañada por el impacto económico que está produciendo.

Sánchez transmitió el apoyo de toda España a los vecinos de la isla de La Palma y se comprometió a poner en marcha todos los recursos para combatir las consecuencias de la erupción y se reafirmó en que «tenemos capacidad para afrontar esta situación».

«Lo más importante es garantizar ahora la seguridad de las personas y tenemos medios para conseguirlo, pero para ello es importante que todos actuemos con la máxima precaución«, dijo el presidente.

Finalmente, Sánchez elogió el trabajo preventivo de la «ciencia española» que ha permitido detectar la actividad sísmica previa a la erupción y responder con «proporcionalidad».

Sánchez se trasladó a la Palma el domingo por la tarde después de que comenzase la erupción del volcán posponiendo así el viaje que tenía programado a Nueva York para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas.

Situación desoladora

La situación en la zona de La Palma afectada por la erupción “es desoladora”, porque “una colada de lava con una altura media de seis metros se come literalmente viviendas, infraestructuras y los cultivos que va encontrando a su camino hacia la costa.

El Instituto Geográfico Nacional señala que en la erupción de La Palma existen dos fracturas diferentes con distintos focos emisores, ya que el magma busca el camino que ofrece menor resistencia en su avance, y tampoco descartan la aparición de nuevos focos; se calcula que podría haber «unos 20 millones de metros cúbicos de material magmático por salir».

Asimismo, el jefe de Detección Sísmica del Instituto Geográfico Nacional, Juan Rueda, señala que los daños materiales que va a dejar la lava en su camino van a ser de gran cuantía, porque «son ríos de material muy denso que baja a una temperatura de más de mil grados centígrados«.

Los técnicos trabajan con distintos modelos matemáticos para calcular la extensión del área afectada, pero la posibilidad de que aparezcan nuevos focos eruptivos dificulta la predicción. «Lo que sí sabemos es que la cantidad de material que está introducido en la corteza es del orden de los 20 millones de metros cúbicos de material magmático por salir«, dijo.