El volcán de La Palma sigue emitiendo lava que se dirige hacia la costa arrasando viviendas, comercios y fincas a su paso. En estos momentos la localidad de Todoque, en Los Llanos de Aridane, sigue siendo el punto central de la información porque está siendo destruido sin que se pueda hacer nada para evitar el avance irremediable de fuego y roca.

Las autoridades han permitido a los vecinos de este enclave acceder a sus viviendas para sacar como puedan sus pertenencias. En estos momentos los habitantes de Todoque se encuentran en grandes filas de coches intentando acceder a su barrio. Las imágenes y declaraciones de desesperación de estos vecinos han copado los medios informativos transmitiendo a Canarias, a España y al mundo la realidad de las consecuencias de este desastre natural.

El Comité Director informó que en los albergues habilitados permanecen 132 personas de las casi 6000 que han sido evacuadas dado que la mayor parte de ellos pasan las noches, y ya van tres, en viviendas de familiares o amigos e incluso en sus propios vehículos.  Además, los primeros días se reubicaron en Tenerife unos 400 turistas que estaban alojados en las zonas de riesgo.

Entre los núcleos de población afectados por las evacuaciones se encuentran habitantes de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, concretamente de La Bombilla, El Remo, Puerto Naos, Las Manchas, Jedey, Charco Verde, El Charco, Todoque, La Laguna, San Nicolás y Tacande de Arriba hasta Echedey.

Actualmente el suministro de agua de regadío está condicionado a que no se vea afectada la tubería de agua de Los Guirres, por donde se espera que la lava tenga salida al mar, y se trabaja en el diseño de conducciones alternativas, autorizándose actuaciones de riego en zonas próximas pero aún no afectadas por la erupción.

En una primera evaluación provisional de los daños materiales se estima que 320 edificaciones podrían haber resultado afectadas.

El director técnico del PEVOLCA, Miguel Ángel Morcuende, señaló que en estos momentos hay tres lenguas o coladas: una más al norte, en la que se superponen las salidas de piroclastos desde dos bocas del volcán y que se aproximan a Todoque, y otra más al sur que prácticamente no tiene movimiento.

El Comité Científico del PEVOLCA informó que en el momento en el que las coladas de lava alcancen la costa, la interacción del mar con la lava, puede generar explosiones, emanaciones de gases y desprendimiento del frente de lava.

Se recomienda mantener un radio de exclusión de dos kilómetros en torno a los centros de emisión para minimizar el riesgo de impacto de piroclastos y la exposición a los gases. También insisten en no aproximarse a las coladas de lava por el riesgo de exponerse a los gases emitidos, posibles desprendimientos y las altas temperaturas y reforzar la información a la población para que tome medidas de autoprotección ante el peligro que supone la emisión de cenizas por los centros eruptivos.

El informe del Comité Científico indica que la erupción continúa mostrando el mismo estilo eruptivo fisural, con mecanismo estromboliano, en una fisura en dirección NO-SE. La actividad se concentra actualmente en cuatro centros eruptivos (bocas) principales, el último de los cuales se abrió el lunes a las 19:56 (hora local). Este nuevo centro muestra actividad efusiva y emisión de coladas de lava paralela a las coladas anteriores. Este nuevo centro se encuentra muy próximo a los demás activos. Se ha constatado una velocidad aproximada media de avance del frente de la colada de lava de 200 metros cada hora, continuando su avance hacia el mar. Esta alcanza espesores máximos de alrededor de 10-12 m.

Se mantiene el valor dado en anteriores estimaciones de que los gases volcánicos emitidos pueden alcanzar los 3.000 metros de altura (según VAAC de Toulouse). La estimación actual de la tasa de emisión de dióxido de azufre (SO2) a la atmosfera por este proceso eruptivo, está entre 8.000 y 10.600 toneladas diarias.

Los expertos indican que la señal de tremor volcánico muestra una tendencia a la disminución de su amplitud en las estaciones sísmicas, probablemente debido a la concentración de la actividad estromboliana en un número menor de centros. Asimismo, se constata que las deformaciones han disminuido su velocidad, mostrando relativa estabilidad en las últimas 12 horas. La deformación medida mediante técnica INSAR muestra un máximo acumulado promedio de 28 cm.

En cuanto a las condiciones meteorológicas, en las últimas horas se ha producido un cambio de dirección del flujo en los niveles medios-bajos de la troposfera, en torno a los 3.000 metros, girando de componente oeste a norte/nordeste, provocando un desplazamiento del penacho hacia el suroeste de la fuente de emisión. En la vertiente oeste afectada por la erupción se prevé régimen de brisas con intensidades comprendidas entre 10 a 20 km/h y en los niveles superiores predominio de vientos del nordeste. Se descarta que se produzca lluvia ácida durante las próximas 24 horas.

El Comité Científico señala que prosiguen los trabajos de modelización numérica de la extensión de flujos de lava y la monitorización de la velocidad de avance de las coladas de lava y su extensión. Además, se continúa con la monitorización diaria de la emisión de dióxido de azufre (SO2) procedente de los focos eruptivos mediante sensores ópticos remotos montados en helicóptero y la composición química del penacho mediante sensores multigas. Se realiza toma de muestras de ceniza y lava con regularidad y realizando inspecciones de campo y observaciones mediante drones.

Ante los grandes espesores de colada de lava observados en algunos puntos, se pueden producir colapsos de su frente que, en zonas de mayor pendiente, pueden conllevar la formación de grandes fragmentos de colada, que pueden desprenderse del frente de la colada y alcanzar mayores distancias. También en zonas de gran pendiente, se puede producir pequeños flujos piroclásticos.

Se ha reforzado el seguimiento continuo de la actividad y se comunicará cualquier cambio significativo que se observe. Manténganse atentos a la información que proporcionen las correspondientes autoridades de Protección Civil.