Messi cierra el debate: «No hubo trampa en la final del Mundial contra España»
El astro argentino desmonta las especulaciones sobre el partido que España ganó con un gol de Ferran Torres en 2026
Lionel Messi cerró su trayectoria con la selección argentina con un mensaje que buscó poner fin a las especulaciones sobre la derrota en la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. En su despedida, el capitán albiceleste fue claro: «No pasó nada raro» en el partido donde España se impuso con un gol de Ferran Torres. El astro se despidió este miércoles en el estadio Monumental de Buenos Aires, ante más de 85.000 espectadores, en un encuentro donde Argentina venció 3-0 a Benín.
Messi explicó que el esfuerzo acumulado durante el torneo fue determinante para el desenlace de la final. El partido de semifinales contra Inglaterra, en particular, marcó un punto crítico. «Fue un desgaste muy grande a nivel de piernas y emocional», reconoció. Ese encuentro dejó al equipo al límite físico y mental, afectando su rendimiento en la definición del campeonato. «Llegamos muy justo, la peleamos», añadió, subrayando que, a pesar del resultado, el equipo dio todo en la cancha.
Las teorías conspirativas habían ganado terreno en Argentina tras la derrota. Algunos sectores sugirieron que factores externos, como decisiones arbitrales o supuestas influencias, pudieron haber influido en el marcador. Sin embargo, Messi desestimó estas versiones con firmeza: «No tengan dudas de que los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta».
El peso del desgaste en el último Mundial
En su último partido con la albiceleste, el capitán también dedicó palabras a su familia, especialmente a su padre, fallecido recientemente. «Me voy en paz, lo dejé todo», confesó, cerrando un ciclo de dos décadas con la selección. Messi recordó el sueño de ganar títulos con Argentina y agradeció a sus compañeros por hacerlo realidad. «Tuvimos el sueño de volver a ser campeones del mundo, lo tuvimos muy cerquita», expresó.
Más allá del resultado, las palabras de Messi dejaron un mensaje sobre la honestidad y el valor del esfuerzo genuino. Su despedida no solo marcó el fin de una era, sino que también sirvió para recordar que, en el fútbol como en la vida, las excusas rara vez explican la realidad.