Motorista grave tras caer 20 metros por un barranco en la TF-28: así fue el rescate de urgencia
Un joven de 23 años fue evacuado en helicóptero medicalizado al Hospital de La Candelaria tras sufrir politraumatismos graves en un accidente ocurrido este domingo en la carretera de San Miguel de Abona.
Un motorista de 23 años resultó gravemente herido este domingo tras sufrir una salida de vía en la carretera TF-28, en el municipio tinerfeño de San Miguel de Abona. El accidente ocurrió cuando la moto se precipitó por un desnivel en el kilómetro 84, activando un amplio operativo de emergencia.
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 recibió la alerta a las 14:44 horas, poniendo en marcha un dispositivo que involucró a múltiples servicios de rescate. Los primeros en llegar fueron los efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife, quienes localizaron al joven en el fondo del barranco y lo rescataron con equipos especializados.
Rescate y evacuación urgente
Una vez en la superficie, el personal del Servicio de Urgencias Canario (SUC) evaluó sus lesiones, que incluían politraumatismos graves. Para su traslado, se movilizaron tres recursos sanitarios: un helicóptero medicalizado, una ambulancia medicalizada y otra de soporte vital básico.
Tras ser estabilizado en el lugar del accidente, el motorista fue evacuado en el helicóptero hasta el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde ingresó con pronóstico reservado. Fuentes sanitarias confirmaron que su estado es grave pero estable, aunque requerirá vigilancia médica continua por las múltiples lesiones sufridas.
Investigación y actuaciones en la vía
Mientras se desarrollaba el rescate, la Guardia Civil acordonó la zona para iniciar la investigación del siniestro. Agentes del instituto armado se encargaron de instruir el atestado correspondiente para determinar las causas del accidente.
Por su parte, el Servicio de Carreteras del Cabildo de Tenerife intervino para señalizar el tramo afectado y restablecer la circulación. Los operarios colocaron balizas y realizaron las labores necesarias para despejar la calzada, minimizando riesgos adicionales para otros conductores.