El terremoto que se sitió ayer sábado en Haití ha dejado, de momento, más de 2.000 muertos y millares de heridos por lo que las organizaciones no gubernamentales de ámbito  internacional como World Vision o Médicos sin Fronteras han comenzado ya las operaciones para atender a las víctimas.

«Estamos profundamente preocupados por la devastación que este terremoto causa en un país golpeado ya por la extrema pobreza y la inestabilidad social y política», señaló Marcelo Viscarra, director nacional de World Vision en Haití.

World Vision dispone de suministros en zonas cercanas para poder brindar asistencia humanitaria inmediata a 6.000 personas, según informó Viscarra.

«Nos preocupa la capacidad limitada de atención de las autoridades, quienes tienen las manos llenas con la atención de la pandemia, y ahora los centros hospitalarios se ven inundados de pacientes y heridos», ha lamentado.

Médicos sin Fronteras, por su parte, ha informado de que dará apoyo a los centros de salud locales para estabilizar a heridos graves desde su hospital de Tabarre, en Puerto Príncipe.

«Los equipos de MSF siguen evaluando las necesidades médicas y humanitarias en otras zonas de Haití afectadas por el terremoto, y cómo mejorar el apoyo a la respuesta de emergencia local», añade la ONG.