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Dos personas han muerto en las últimas horas después de haber recibido la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus. En Noruega, el fallecimiento lo ha protagonizado una trabajadora sanitaria hospitalizada hace dos días con trombosis.

Se trata de una mujer menor de 50 años, sin dolencias previas, que había sido vacunada una semana antes y que presentaba un cuadro clínico “inusual”, al igual que otros dos trabajadores sanitarios, todos ingresados el pasado fin de semana en el Hospital Universitario de Oslo.

“Presentan una combinación muy rara de baja cantidad de plaquetas, trombos en vasos sanguíneos pequeños y grandes y hemorragias. Otros casos con síntomas parecidos han aparecido en varios países europeos”, dijo en una rueda de prensa Steinar Madsen, el director de la Agencia del Medicamento noruega.

Las autoridades sanitarias noruegas investigan ahora si hay una relación directa entre la vacuna y los tres casos, que según explicó Madsen muestran rasgos comunes.

“La Agencia del Medicamento analizará de forma exhaustiva los casos de trombos y hemorragias en vacunas contra la covid-19 en uso en Noruega. Pedimos a todo el personal sanitario que sospecha de efectos inesperados o graves tras la vacunación que lo comunique lo más rápido posible”, afirmó Madsen.

Noruega suspendió temporalmente el pasado jueves de forma preventiva la aplicación de esa vacuna horas después de que lo hiciera Dinamarca, que registró una muerte en una mujer de 60 años.

La Fiscalía de Piamonte ha incautado 393.600 dosis
Por su parte, en Italia, un profesor de música de 57 años, enfermó y murió en circunstancias que aún no se han aclarado después de recibir el primer pinchazo de la vacuna de AstraZeneca.

El Ejecutivo italiano ha dicho que no hay evidencia de una conexión entre las muertes y las vacunas, y ha permitido que se continúe administrando la vacuna AstraZeneca. No obstante, la Fiscalía de la región de Piamonte se ha incautado este lunes de un lote de 393.600 inyecciones de la vacuna de AstraZeneca contra la Covid.

El pasado viernes, se informó del fallecimiento en Bulgaria de una mujer con patologías previas de 57 años horas después de ser vacunada, aunque no se debió a la formación de trombos. La muerte fue causada por una insuficiencia cardiovascular aguda con edema pulmonar. La vacunación se produjo en la tarde del día anterior, tras el examen de un cardiólogo que dio el visto bueno.

Varios países han suspendido su uso

Según la ONU, hasta el momento Austria, Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Lituania, Noruega, Países Bajos, Islandia, Irlanda y Tailandia han detenido la inoculación con esta vacuna por precaución tras registrarse casos graves de trombos o problemas de coagulación en personas que la habían recibido. Otros países han optado por bloquear solo el lote afectado, el ABV5300, como ha sido el caso de Italia, Rumanía y Luxemburgo. En total, 27 países han recibido dosis de dicho lote afectado, registrándose una treintena de casos que están en estudio.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) recomendó la semana pasada seguir administrando la vacuna al considerar que “los beneficios de la vacuna siguen superando sus riesgos”.

El comité de seguridad (PRAC) de la EMA concluyó que, de momento, “no hay indicios de que la vacunación haya causado estas afecciones, que no se enumeran como efectos secundarios de esta vacuna”, aunque ha puesto una investigación en marcha, al igual que agencias estatales de varios países europeos.