El supuesto secuestro de un padre a sus dos hijas pequeñas de uno y seis años se sigue investigando en Tenerife por tierra mar y aire. Entre las novedades de esta jornada destaca el registro, por agentes de la Guardia Civil, esta mañana, en la vivienda de Tomás Gimeno, situada en Igueste de Candelaria.

Otro de los asuntos que ha trascendido en esta jornada es que, tal y como adelantó ayer EsTenerife, el juzgado encargado del caso ha ordenado investigar si el padre retiró una cantidad superior a 70.000 euros de entidades bancarias, dinero que podía haberse llevado en efectivo.

En estos momentos están todas las hipótesis abiertas por parte de las autoridades, hasta tal punto que se ha llegado a barajar que Tomás Gimeno podría haber subido a otro barco para huir de Tenerife, solo o con sus hijas, ayudado por terceras personas. En consonancia con esta hipótesis se amplió hoy la búsqueda a otras islas del Archipiélago.

Asimismo, en el día de hoy ha trascendido que Tomás Antonio Gimeno, de 37 años, contaba con varios antecedentes penales por peleas y amenazas en su ámbito personal. En concreto, su pareja y madre de las niñas se dirigió en diciembre pasado a la Guardia Civil para notificar que había sido agredida verbalmente por el ahora buscado.

EL dato más inquietante hasta el momento es el hallazgo de restos de sangre en el barco de Tomás Antonio, en el que fue visto por última vez antes de desaparecer aunque en ningún momento se ha podido comprobar que estuviera acompañado en ese momento por las dos niñas.