Hoy la mayor preocupación que genera la erupción del volcán en la Isla de La Palma es la gran cantidad de cenizas que se encuentran en el ambiente hasta el punto de que se está recomendando a la población de las zonas afectadas que se mantengan en sus casas para evitar daños en los pulmones y en los ojos dado que estas cenizas están compuestas de pequeños cristales que podrían ser muy dañinos para la salud.

Entre las recomendaciones destaca que no se restrieguen los ojos y procedan a limpiarlos con agua o suero fisiológico y que utilicen mascarillas tipo ffp2 para evitar que estas cenizas puedan entrar por la nariz y por la boca.

Estas cenizas también están provocando problemas hoy en las conexiones aéreas de forma que, como ayer, se han anunciado varios retrasos y cancelaciones. Estas cenizas son peligrosas en el despegue de los aviones porque podrían evitar el perfecto agarre de las ruedas de los aviones si la pista no está limpia. Asimismo, estos materiales pueden dañar los motores de los aviones.

La Agencia Estatal de Meteorología ha señalado además que la columna eruptiva en la isla de La Palma, alcanza de media unos 3.000 metros de altitud, aunque los gases del volcán alcanzan picos máximos de 4.500 metros de altitud y los vientos los dirigirán hacia las islas de Tenerife El Hierro y de La Gomera.

Según AEMET, los vientos siguen soplando del nordeste mientras que a unos 3.000 a 5.000 metros de altitud, la dirección del viento predominante será la suroeste, que sopla a una velocidad de unos 40 o 50 kilómetros por hora y girará al noroeste a 5.000 metros de altitud a últimas horas del viernes.

Las mayores concentraciones de gases como dióxido de azufre se mantienen en las proximidades de La Palma y en altitudes mayores en las que habitualmente se encuentra la población de esa isla, pero  a unos 1.500 metros de altitud las emisiones se pueden dispersar por el resto de las islas del Archipiélago, aunque en concentraciones muy inferiores a las del entorno del foco del volcán.

La Red de Control de Calidad del aire de Canarias, que analiza en todo momento cualquier cambio que pudiera producirse, asegura que «no se ha visto alterada la calidad del aire con la erupción volcánica».

El equipo europeo Copérnicus ha valorado que la lava que sale del volcán de El Paso, ha cubierto desde que comenzó la erupción el pasado domingo y hasta la noche del jueves un total de 180,1 hectáreas destruyendo hasta el momento 390 edificaciones, además de 14 kilómetros de carreteras. 

Esto significa que la lava ya cubre 14 hectáreas más que hace 11 horas, mientras que las edificaciones arrasadas a su paso también han crecido en 40 en relación al dato ofrecido el miércoles.

Anoche la directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, señaló que el volcán presenta un aumento de los fenómenos explosivos, se mantienen estables las deformaciones y una sismicidad de bajo nivel, indicando que una colada de lava prácticamente se ha detenido, la orientada más al norte, mientras la otra avanza «muy lento», a unos 4 metros por hora, algo que, según indicó, «es normal al alejarse del centro de emisión, porque debe arrastrar el material previo, parte de él frío, y debe adaptarse a la topografía del terreno».

El frente de lava tiene unos 500 metros y en algunos tramos, una altura de 12 metros.