¿Por qué Canarias quiere blindar su sal marina tradicional? Kilian Sánchez lleva la batalla al Senado
El senador palmero Kilian Sánchez impulsa una moción para reconocer las salinas como patrimonio agroalimentario, cultural y ambiental, con medidas que garanticen su continuidad y modernización sin perder identidad.
El senador socialista por La Palma, Kilian Sánchez, ha llevado al Senado una moción para blindar la sal marina tradicional de Canarias y sus salinas, consideradas patrimonio agroalimentario, cultural y ambiental. La iniciativa, presentada ante la Comisión de Agricultura, Ganadería y Alimentación, busca impulsar medidas que garanticen la continuidad productiva de estos espacios, su recuperación y su valorización en el mercado.
Las salinas canarias, como las de Fuencaliente en La Palma —conocidas como Sal Teneguía—, son uno de los paisajes productivos más singulares del archipiélago. Sánchez subraya que su valor va más allá de lo económico: «Son patrimonio cultural, paisaje construido, memoria de oficios e infraestructura económica local», además de zonas húmedas clave para la biodiversidad y la avifauna costera.
La moción plantea analizar, en colaboración con las administraciones competentes, posibles mejoras en el marco normativo que regula las salinas tradicionales y la sal marina comestible.
Un producto con siglos de historia y futuro incierto
La sal marina ha sido un pilar en la economía y la cultura canaria, ligada a la pesca, la conservación de alimentos y la gastronomía local. «Las salinas expresan una forma de aprovechamiento tradicional del litoral adaptada a la insularidad y a condiciones climáticas únicas», explica Sánchez.
Para el senador palmero, la respuesta debe ser coordinada entre las distintas administraciones. «La actividad salinera se rige por una normativa plural que aconseja actuar con prudencia jurídica y respeto al reparto competencial», señala. Además, propone impulsar medidas dentro de los instrumentos existentes de promoción alimentaria, desarrollo rural y economía azul para mejorar la comercialización de la sal marina tradicional y favorecer el relevo generacional.
La moción de Sánchez busca precisamente armonizar estos marcos con las necesidades actuales del sector.
«Las salinas canarias son un legado que debemos preservar. No solo por su valor histórico, sino porque representan una oportunidad para la economía local y la sostenibilidad.»
Kilian Sánchez·senador por La Palma
La UE abre la puerta a un reconocimiento de calidad
Una de las vías que plantea la moción es el reconocimiento de la sal marina tradicional bajo figuras de calidad diferenciada, como las indicaciones geográficas protegidas (IGP) o las denominaciones de origen (DO). La Unión Europea incluye la sal dentro del régimen de indicaciones geográficas para productos agrícolas y alimenticios, lo que permitiría proteger su origen, método de obtención y reputación.
«Este camino debe abordarse con rigor técnico, trazabilidad y controles adecuados», advierte Sánchez. La propuesta también contempla explorar herramientas de promoción que refuercen la identificación de la sal marina canaria en el mercado, destacando su vinculación territorial y su calidad diferenciada.
El Gobierno de España, a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha mostrado su apoyo a políticas de calidad alimentaria y sostenibilidad del sector primario. Esta agenda, según Sánchez, puede ser clave para acompañar la puesta en valor de la sal marina tradicional y las salinas, integrándolas en el patrimonio agroalimentario, cultural y ambiental del país.
Para los consumidores canarios, el reconocimiento de la sal marina tradicional supondría una garantía de calidad y origen. Productos como la Sal Teneguía podrían etiquetarse con sellos que certifiquen su procedencia, su método artesanal y su contribución a la biodiversidad. Esto no solo aumentaría su valor en el mercado, sino que también fomentaría el consumo local y el turismo gastronómico.
La moción de Kilian Sánchez llega en un momento en el que las salinas canarias, como las de Fuencaliente, enfrentan presiones económicas y normativas. Su aprobación podría suponer un paso decisivo para garantizar su futuro, combinando tradición y modernización sin perder su esencia. Los interesados en seguir el desarrollo de esta iniciativa pueden consultar la web del Senado de España, donde se publican los avances de las comisiones parlamentarias, o la del Gobierno de Canarias, que gestiona programas de apoyo al sector primario.