Seis vigilantes de seguridad que prestan su servicio en el centro para migrantes de Las Raíces se encuentran de baja médica por las agresiones sufridas durante la reyerta ocurrida el pasado sábado en dicho centro.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios CSIF, en su área de Seguridad Privada, ha exigido a la empresa Segurmáximo que garantice las medidas de protección necesarias para los vigilantes de seguridad ante la escalada de agresiones sufridas.

Los trabajadores afectados intentaron reducir a los internos migrantes que presentaban comportamientos violentos y que atacaron a los miembros del dispositivo de seguridad encargado de la custodia del viejo acuartelamiento, teniendo que intervenir la Policía Nacional.

Según la Central Sindical, “las agresiones a los vigilantes de seguridad por parte de los migrantes se ha convertido en una constante y diariamente son objeto de amenazas y agresiones físicas, donde se han confiscado numerosas armas blancas y armas caseras”.

Añade que la falta de medios de autoprotección como guantes y chalecos anticortes y pinchazos, gafas de protección y calzado de seguridad adecuado para realizar la labor de custodia correspondiente, impiden una correcta seguridad físico-laboral.

El sindicato recuerda que dicho centro “no es un centro de internamiento, dado que los migrantes pueden entrar y salir libremente cuando desean de las instalaciones, siendo un espacio provisional para cubrir carencias que en principio han de ser provisionales, y que con el paso del tiempo se están convirtiendo en carencias habituales, que traen consigo hechos tan desafortunados como los expuestos”.

Asimismo, desde CSIF se ha denunciado a la empresa Segurmáximo por no entregar todos los medios de autoprotección y no respetar el convenio vigente de Seguridad Privada, ya no únicamente en material de prevención de riesgos, también en otras materias igualmente básicas como es la cuantía salarial mensual de los trabajadores contratados para el referido centro de migrantes.

Desde el sindicato CSIF instan a los responsables del centro, tanto en seguridad, como a los responsables en general, que velen de una vez por todas por la protección del personal contratado y por el cumplimiento de la legislación vigente, tanto física como pecuniaria.