OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El Gobierno de Canarias acordó este jueves, tras el análisis de los indicadores epidemiológicos de cada una de las islas, mantener los niveles de alerta en Lanzarote y Tenerife en nivel 2 y bajar a la isla de Gran Canaria al nivel de alerta 1 por la mejora de la situación de su territorio.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno el portavoz del Gobierno de canarias, Julio Pérez, señaló, sin embargo, que la tendencia en todas las islas es descendente.

El informe en el que se han basado las decisiones adoptadas hoy por el Ejecutivo indican, en el caso de Gran Canaria, que entre el 12 y el 25 de mayo se diagnosticaron 433 nuevos casos, lo que representa un promedio diario de 31 diagnósticos de COVID-19 en las últimas dos semanas.

Los indicadores de Gran Canaria son positivos y la consolidación del descenso del riesgo en personas de 65 y más años se ve reflejada en una importante reducción de los servicios sanitarios.

Según el portavoz del ejecutivo todas Las Islas presentan una tendencia a la baja salvo Lanzarote, que ha subido sus indicadores en la última semana.

Sobre Tenerife, Julio Pérez dijo que, si bien la evolución general de los datos epidemiológicos refleja una tendencia descendente, se han tenido en cuenta indicadores que obligan a mantener el nivel 2 de alerta.

Nuevas medidas para viajar

Asimismo,  anunció que la Consejería de Sanidad está preparando una orden, que se espera que pueda entrar en vigor el próximo lunes, y que permitirá que los viajeros nacionales que estén vacunados o hayan pasado la enfermedad no tengan que presentar una prueba PCR o un test de antígenos a su llegada a las islas.

El consejero no quiso entrar a definir los aspectos de esta orden y señaló que en dicha orden se aclarará la fórmula para acreditar la vacunación y los distintos aspectos que acompañarán a esta medida.