Científicos del Centro Oceanográfico de Canarias del Instituto Español de Oceanografía (IEO), en colaboración con la Universidad de La Laguna (ULL) y el Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Canarias, han realizado un minucioso análisis de la biodiversidad de los espacios marinos protegidos del Banco de la Concepción y del Oriente y Sur de Lanzarote y Fuerteventura.

Estos espacios, que ocupan en total más de dos millones de hectáreas, fueron declarados como Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) en el marco de la Red Natura en el año 2016 y, actualmente, dentro del proyecto LIFE INTEMARES se está trabajando para diseñar sus planes de gestión y aumentar su nivel de protección como Zonas de Especial Conservación (ZEC).

El trabajo, publicado en la Revista de la Academia Canaria de Ciencias, analiza la biodiversidad de los dos LIC a partir del catálogo actualizado de las especies conocidas en los mismos -algo más de 1.700-, algunas de ellas nunca citadas en aguas de Canarias y más de un centenar protegidas por diferentes normativas.

Este catálogo es el resultado de los estudios realizados entre 2009 y 2018 por el IEO, SEO/BIRDLIFE y SECAC en el marco de los proyectos LIFE+ INDEMARES y LIFE INTEMARES, así como de la información recogida en el Banco de Datos de Biodiversidad de Canarias. «Actualizar el conocimiento de la biota de los dos LIC e identificar las especies protegidas y las formadoras de hábitats es clave como paso previo a la futura declaración de estos espacios como ZEC», explica Jesús Falcón, investigador del IEO y primer autor del trabajo.

El LIC del Banco de la Concepción, 75 kilómetros al noreste de Lanzarote, es una montaña submarina circular y de cima casi plana que se alza desde un fondo de más de 2.600 metros de profundidad hasta los 150 metros. En otro tiempo fue refugio de sirénidos como el manatí y un lugar privilegiado para que el tiburón más grande que jamás ha existido, el famoso megalodón, encontrase alimento.

La ubicación y morfología del banco y su interposición a las corrientes provocan el afloramiento de aguas profundas cargadas de nutrientes, lo que convierten a esta montaña submarina en un oasis de biodiversidad. Como consecuencia, además de las especies bentónicas, el banco atrae a numerosos organismos pelágicos, desde plancton hasta peces pequeños y, tras ellos, otros mayores, como túnidos y tiburones, junto con cetáceos o tortugas en busca de alimento.

También las aves marinas están ampliamente representadas en el Banco de la Concepción, que es un lugar de extraordinaria importancia para la alimentación de especies como pardelas, petreles, paíños, charranes, gaviotas o págalos, por lo que este espacio está considerado también como Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA).

Por otra parte, el LIC Espacio marino del oriente y sur de Lanzarote-Fuerteventura comprende una extensa área de más de 14.000 km2 que incluye las islas del archipiélago de Chinijo, todo el litoral al este de Lanzarote y Fuerteventura y los bancos submarinos de Amanay y El Banquete, al sur. La enorme extensión de este espacio y su gran variedad de ambientes hace que sea el que presenta una mayor biodiversidad de hábitats y especies. Se han identificado una veintena de hábitats diferentes desde sebadales en el litoral hasta jardines de corales y gorgonias en aguas profundas.

Además, la influencia del afloramiento de la costa africana próxima, así como la surgencia local de aguas profundas ocasionada por la interposición de las islas a las corrientes, convierte a este espacio en una de las zonas más productivas de Canarias, atrayendo grandes bancos de pequeños peces pelágicos que forman la base trófica para el asentamiento de una comunidad de depredadores muy bien estructurada compuesta por tortugas marinas, túnidos, tiburones, aves marinas y cetáceos que se alimentan cerca de la superficie.

De las 30 especies de cetáceos conocidas para Canarias y de las 84 descritas en el mundo, 28 han sido registradas en las aguas del LIC, entre las que cabe destacar la presencia de especies de buceo profundo como los zifios que, debido a la existencia de montes submarinos y al pronunciado talud encuentran aquí un hábitat idóneo.

Esta investigación se ha realizado en el ámbito del proyecto LIFE IP INTEMARES, coordinado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y con el apoyo financiero del programa LIFE de la Unión Europea. Este proyecto avanza hacia el objetivo de lograr una gestión eficaz de los espacios marinos de la Red Natura 2000, con la participación activa de los sectores implicados y con la investigación como herramientas básicas.