Tres años después, la ciencia revela qué era el misterioso ‘Orbe Dorado’ del océano
Un análisis genómico y morfológico ha confirmado que el objeto brillante hallado en aguas profundas de Alaska en 2023 forma parte de la base de una anémona marina gigante.
Cuando los científicos de la NOAA captaron en 2023 una esfera dorada y brillante en el fondo del océano frente a las costas de Alaska, nadie supo dar una respuesta inmediata. Tres años de análisis genómico, morfológico y bioinformático han resuelto el enigma: ese objeto no era un huevo extraño ni un organismo desconocido, sino parte de la base de una anémona marina gigante de la especie Relicanthus daphneae.
El descubrimiento se produjo durante la expedición Seascape Alaska 5, un proyecto de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, la NOAA, dedicado a cartografiar hábitats de aguas profundas en zonas remotas de la costa de Alaska. Nadie, en ese momento, tenía una explicación satisfactoria.
Un análisis de tres años para resolver el misterio
El proceso de identificación no fue sencillo. El primer paso consistió en descartar que el objeto fuera en sí mismo un animal: los investigadores comprobaron de inmediato que no contenía ninguna estructura anatómica reconocible. Sin embargo, su superficie estratificada sí albergaba cnidocitos, un tipo de célula urticante característica del filo Cnidaria, el grupo que engloba corales y anémonas. Eso orientó la búsqueda.
Un análisis más detallado reveló que esas células eran en concreto espirocistos, lo que situaba al objeto dentro del grupo Hexacorallia. El paso definitivo llegó con la secuenciación completa del genoma mitocondrial: el ADN correspondía inequívocamente a Relicanthus daphneae. La conclusión del estudio, publicado en el repositorio científico bioRxiv por investigadores de la NOAA Fisheries y del Smithsonian National Museum of Natural History, es que el orbe dorado es probablemente el resto de una cutícula secretada por la anémona para fijarse a un sustrato rocoso.
«Este fue un caso especial que requirió el esfuerzo y la experiencia de varias personas distintas. Un misterio complejo que exigió conocimientos de morfología, genética, exploración de aguas profundas e informática biológica para resolverse.»
Allen Collins·Coinvestigador, NOAA Fisheries
El trabajo implicó, por tanto, la convergencia de varias disciplinas: morfología, genealogía y bioinformática, según explicaron los propios autores del estudio. Sin ese cruce de metodologías, la identidad del objeto habría seguido siendo un interrogante abierto.
Qué es ‘Relicanthus daphneae’ y por qué resulta tan peculiar
Relicanthus daphneae es una de las criaturas más singulares que habitan los océanos del planeta. Fue descubierta por primera vez en la década de 1970 y destaca por su tamaño inusual: sus tentáculos pueden alcanzar hasta siete pies de longitud, lo que la convierte en una de las anémonas de mayor envergadura conocidas. Su clasificación taxonómica ha generado debate durante décadas. En 2014, un análisis de ADN sugirió que la especie merecía un orden propio dentro de la clasificación biológica, pero un estudio posterior, firmado en parte por los mismos investigadores, revisó esa postura y la situó en su propio suborden, denominado Helenmonae, del que sigue siendo la única especie conocida.
Esa particularidad taxonómica refleja cuánto queda por entender sobre los organismos que pueblan las profundidades marinas. La historia del orbe dorado ilustra, además, los límites del conocimiento actual sobre los fondos oceánicos: según el Servicio Geológico de Estados Unidos, los mapas de la superficie de Marte son hoy más detallados que los del fondo de los océanos terrestres.
El director en funciones de NOAA Ocean Exploration, William Mowitt, subrayó el valor de este tipo de exploraciones.
«Por esto seguimos explorando: para desvelar los secretos de las profundidades y entender mejor cómo el océano y sus recursos pueden impulsar el crecimiento económico, fortalecer la seguridad nacional y sostener nuestro planeta.»
William Mowitt·Director en funciones, NOAA Ocean Exploration
El estudio completo, disponible en bioRxiv, fue elaborado de forma conjunta por especialistas de la NOAA Fisheries y del Smithsonian National Museum of Natural History. La investigación permanece en fase de revisión científica, un paso habitual antes de su publicación definitiva en una revista académica con arbitraje. Los resultados, no obstante, ya han sido presentados públicamente por las instituciones implicadas. La NOAA prevé continuar con expediciones similares a zonas poco cartografiadas del fondo marino, donde este tipo de descubrimientos inesperados siguen siendo frecuentes.