Barcelona arde: 100 detenidos y saqueos en la peor protesta juvenil en años
Una manifestación convocada por estudiantes bajo el lema 'Instituts Indignats' degeneró en violencia con barricadas…
Los manifestantes, la mayoría encapuchados y vestidos de negro, levantaron barricadas con contenedores, papeleras y motos, que luego incendiaron. También destrozaron marquesinas de autobús, semáforos y escaparates de comercios en las inmediaciones de la plaza.
Ante la escalada de violencia, la Guardia Urbana cerró los accesos a la Plaza Catalunya desde la plaza Urquinaona hasta Universitat. Grandes cadenas como Zara y El Corte Inglés bajaron sus persianas para proteger sus locales, aunque varios establecimientos sufrieron saqueos. Un helicóptero sobrevoló la zona mientras los Mossos desplegaban furgones antidisturbios y realizaban cargas para dispersar a los grupos más violentos. Los daños materiales fueron extensos: papeleras y mobiliario urbano ardieron, motos fueron volcadas y cristales de escaparates quedaron destrozados.
Comercios blindados y turistas evacuados ante el caos
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó «rotundamente» los disturbios en un comunicado emitido por la tarde. Illa mostró su apoyo a los Mossos d’Esquadra y aseguró que no hay causa que justifique la violencia.
La acampada por la vivienda que ocupaba el círculo central de la plaza no se vio afectada por las cargas policiales, según fuentes presentes en el lugar.