800.000 en las calles: cómo Francia e Italia frenaron el caos con 70.000 policías
Más de 1.000 detenidos en Francia tras enfrentamientos con gases lacrimógenos y cañones de agua en París, Lyon y Burdeos
Según datos oficiales, 70.000 agentes se desplegaron en todo el país, con especial atención a puntos calientes como Lyon, Toulouse y la capital.
En París, la Policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a grupos de manifestantes que lanzaron proyectiles en zonas como la plaza de la Bolsa de Burdeos, donde algunos arrancaron adoquines del pavimento. Aunque no se registraron saqueos masivos, muchos comercios optaron por tapiar sus escaparates como medida preventiva.
Las cifras de participación varían según la fuente: los organizadores hablan de 800.000 manifestantes, mientras que el Gobierno reduce la cifra a 410.000. Lo que sí está claro es que las protestas se extendieron a más de una decena de ciudades, incluyendo Nantes, Lille, Grenoble y Niza, donde también hubo incidentes menores. En Orleans, sin embargo, la coincidencia de una concentración antifascista con el Congreso de la Agrupación Nacional de Marine Le Pen no derivó en violencia, gracias al fuerte dispositivo policial.

Al otro lado de los Alpes, Italia también vivió una jornada de movilizaciones contra el aumento del costo de vida. Miles de jóvenes se congregaron en ciudades como Bolonia y Turín, donde se registraron disturbios y daños a propiedades. La Policía italiana actuó con contundencia y detuvo a varias decenas de personas, entre ellas al presunto creador del ‘Movimiento 17 Octubre Octubre’, un colectivo anónimo que, según las autoridades, promovía acciones violentas a través de redes sociales.
En Francia, el Gobierno activó una célula interministerial de crisis en la sede del Ministerio del Interior, donde se reunieron representantes de inteligencia, gendarmería y prefecturas para coordinar la respuesta en tiempo real.

Laurent Nuñez·ministro del Interior de Francia