Cierre total en La Laja: por qué las piscinas naturales de Las Palmas no abrirán hasta septiembre
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria clausura temporalmente las piscinas naturales de La Laja para dragar y redistribuir 130.000 euros en arena acumulada. Los bañistas tendrán que esperar entre dos y tres semanas para volver a disfrutar del vaso norte, el más usado por los niños.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha ordenado el cierre temporal de las piscinas naturales de La Laja a partir de este jueves, 27 de agosto. La medida responde a las obras de dragado, limpieza e higienización del fondo marino, necesarias para mejorar las condiciones del recinto.
La intervención, adjudicada a la empresa Bluematt Ingeniería Subacuática SL por un importe de 130.177,57 euros, consiste en extraer la arena y los sedimentos acumulados. El Consistorio ha aclarado que los materiales retirados no abandonarán el entorno natural, sino que se redistribuirán en el extremo norte de la playa.
Las obras comenzarán este jueves con la señalización del área y la preparación del material. A partir del viernes, la maquinaria pesada iniciará el dragado, lo que obligará a mantener el recinto cerrado por seguridad. El plazo estimado para los trabajos es de dos a tres semanas, aunque podría extenderse en función de las condiciones del mar y las mareas.
Calendario y zonas afectadas
El vaso norte, destinado al uso infantil y con mayor acumulación de sedimentos, será el primero en ser intervenido. Una vez finalizada esta fase, se reabrirá de inmediato para los bañistas, mientras las obras se trasladan al vaso central. Cuando este último quede listo, ambas zonas volverán a estar operativas, y los trabajos se centrarán en el vaso sur. El Ayuntamiento ha diseñado este plan para minimizar las molestias a los usuarios.
El dragado busca mejorar la conservación, salubridad y seguridad de las piscinas naturales. La empresa adjudicataria se encargará de devolver al espacio su estado óptimo, eliminando los sedimentos que dificultan su uso. Las autoridades municipales han subrayado que la actuación no alterará el equilibrio natural del entorno, ya que los materiales extraídos permanecerán en la misma zona.