Clavijo llama a defender los intereses de Canarias con orgullo de ser isleño
El presidente del Gobierno de Canarias apela a la identidad del archipiélago como argumento político para reclamar un trato justo del Estado hacia las islas.
Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias, ha lanzado un llamamiento a la ciudadanía del archipiélago para que defienda los intereses de las islas con orgullo de su condición canaria. El mensaje, hecho público este viernes, combina identidad y reivindicación política en un discurso que el dirigente nacionalista ha convertido en seña habitual de su mandato.
Clavijo ha insistido en que ser canario no es solo una cuestión de origen o de paisaje volcánico, sino de compromiso con un territorio que, por su lejanía del continente y su carácter ultraperiférico, necesita defensores activos dentro y fuera de las instituciones. El presidente ha apelado directamente a la ciudadanía, más allá del ámbito estrictamente partidista, para que asuma ese papel.
El discurso del presidente conecta con una tradición política arraigada en el archipiélago: la de reivindicar ante Madrid un trato que tenga en cuenta las singularidades de un territorio fragmentado en ocho islas habitadas, alejado de la península más de mil kilómetros y con una economía marcada por la dependencia del turismo y el Régimen Económico y Fiscal propio.
Una apelación a la identidad con carga política
El recurso a la identidad canaria como argumento político no es nuevo en la historia del archipiélago, pero Clavijo lo ha actualizado en el contexto de las negociaciones que el Ejecutivo regional mantiene abiertas con el Gobierno central en materias como migración, financiación autonómica y gestión de los menores no acompañados.
En este sentido, el presidente ha subrayado que defender los intereses de las islas no equivale a enfrentarse al Estado, sino a exigir que las particularidades geográficas y económicas del archipiélago sean reconocidas en cada decisión que se tome en Madrid o en Bruselas. Canarias, como región ultraperiférica de la Unión Europea, goza de un estatuto especial que, según Clavijo, debe aprovecharse con más determinación.
La presión migratoria, que en los últimos años ha convertido a las costas canarias en la principal puerta de entrada irregular a Europa, aparece de fondo en cualquier análisis del discurso del presidente. El archipiélago ha reclamado de forma reiterada una respuesta coordinada del Estado que alivie la carga sobre las instituciones insulares, sin obtener todavía un compromiso claro y con plazos definidos.
El orgullo canario como herramienta de presión institucional
Más allá del tono emocional, el llamamiento de Clavijo tiene una lectura institucional concreta. El presidente sabe que la cohesión social y la identificación de la ciudadanía con los problemas del archipiélago refuerzan la posición negociadora del Ejecutivo regional frente al Gobierno central. Sin respaldo popular explícito, las demandas insulares pierden fuerza en la arena política nacional.
Por otro lado, el mensaje también interpela a los empresarios, a los representantes del sector turístico y a los agentes sociales de las islas. En un archipiélago donde el tejido productivo depende en gran medida de decisiones que se toman fuera de sus fronteras, desde las tarifas aéreas hasta la regulación portuaria, la capacidad de articular una voz común resulta determinante.
Cabe recordar que Canarias lleva décadas reclamando una actualización del REF que refleje la realidad actual de su economía, así como una mayor dotación de fondos europeos que compense el sobrecoste de la insularidad. Esas reivindicaciones históricas siguen en la agenda del Gobierno regional y forman parte del contexto en el que Clavijo ha lanzado su apelación al orgullo canario.
Lo que queda por ver es si ese llamamiento se traduce en una movilización ciudadana sostenida o si, como ha ocurrido en otras ocasiones, la energía inicial se diluye antes de llegar a las mesas de negociación que realmente importan. La próxima cita clave será la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde Canarias tendrá ocasión de trasladar sus demandas con argumentos que van más allá del orgullo identitario.