Cometas por la infancia de Gaza: Gran Canaria alza el vuelo en un fin de semana de solidaridad global
Un taller de cometas en Las Palmas de Gran Canaria reunió a decenas de personas para reivindicar el derecho al juego de los niños palestinos, en una iniciativa que recaudó fondos para familias gazatíes y alzó la voz por la infancia oprimida en todo el mundo.
Las Palmas de Gran Canaria acogió este fin de semana una iniciativa solidaria con la infancia palestina bajo el lema Cometas por Gaza. Organizado por Global Sumud Canarias y Canarias por Palestina, el evento formó parte del Fin de Semana Global de Cometas por los Niños de Gaza, una campaña internacional que utiliza este juguete como símbolo de libertad y derechos infantiles.
Durante los días 12 y 13 de septiembre, los participantes elaboraron cometas decoradas con mensajes, poemas y dibujos inspirados en los sueños de los menores gazatíes. El manifiesto leído durante la actividad denunció las restricciones impuestas en Gaza al uso de cometas y globos, consideradas por los organizadores como una privación más de las libertades básicas de la infancia. «Una cometa es un símbolo de infancia, no una amenaza a la seguridad», señalaba el texto.
La jornada incluyó también una recogida de fondos destinados a Vaquita para Gaza, un proyecto de apoyo directo a familias afectadas por el conflicto, y a Canarias por Palestina. Las cometas fabricadas se exhibirán en hogares, movilizaciones y redes sociales con las etiquetas #LetChildrenPlay, #GlobalGazaKiteWeekend y #KitesForGaza para amplificar el mensaje.
Derechos vulnerados y testimonios
El manifiesto abordó la situación de los niños y niñas de Gaza, afectados por la violencia, los desplazamientos forzosos y la falta de acceso a servicios esenciales como educación y atención sanitaria. «En un contexto de destrucción, actividades sencillas como fabricar una cometa adquieren una dimensión especialmente relevante», explicaba el documento.
El texto incluyó el testimonio de Yamen, un joven de 17 años que perdió a sus padres en el conflicto. Para él, una cometa representa «la esperanza de poder remontar incluso en situaciones difíciles». El acto concluyó con la lectura de un mensaje de un niño gazatí, interpretado por un menor canario, que reclamaba «un cielo abierto» para volar cometas sin miedo. «Pueden quitarnos muchas cosas, pero no nuestra infancia», expresaba el texto.
Entre las reivindicaciones, los organizadores exigieron el fin «inmediato y permanente» de la violencia contra la infancia en Gaza, el acceso sin restricciones a ayuda humanitaria y el cese de políticas que convierten el juego infantil en una actividad de riesgo. La iniciativa extendió su solidaridad a otras infancias oprimidas en Yemen, Cuba, Sudán, Ucrania, Rusia, Marruecos y Ceuta.