Enfermeros del Hospital La Candelaria firman hasta 12 contratos al año: «Esto es inasumible»
Los sindicatos denuncian que el nuevo modelo de contratación reduce la duración de los acuerdos y dificulta la…
El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife, enfrenta un conflicto laboral tras la implementación de un nuevo modelo de contratación que, según los sindicatos, incrementa la precariedad entre el personal de enfermería. Los representantes de los trabajadores denuncian que el sistema actual reduce la duración de los contratos y dificulta la cobertura de ausencias, afectando tanto a la estabilidad laboral como a la calidad asistencial.
Desde julio, el hospital aplica un modelo que obliga a los profesionales a firmar acuerdos de menor duración. Los sindicatos explican que, mientras antes era posible encadenar contratos más largos, ahora un enfermero puede verse obligado a suscribir hasta 12 contratos mensuales en un año o incluso ocho de 15 días en solo cuatro meses. Esta situación, advierten, no se limita a enfermería, sino que también perjudica a otras categorías profesionales.
La temporalidad extrema complica la planificación de permisos y vacaciones, derechos que los trabajadores consideran esenciales. «La falta de personal obliga a doblar turnos para cubrir incapacidades, una carga que resulta insostenible», señalan los representantes sindicales. Además, exigen que el centro cubra el 100 % de las necesidades de personal para evitar que la sobrecarga afecte a la atención sanitaria.
Contratos más cortos y mayor inestabilidad
La dirección del centro hospitalario ha respondido asegurando que la contratación de personal ha aumentado un 7 % este año. Asimismo, se ha comprometido a revisar el modelo para favorecer contratos de mayor duración, aunque no ha detallado plazos ni medidas concretas.
Los sindicatos, por su parte, mantienen su presión y reclaman soluciones urgentes. «Garantizar condiciones laborales dignas es clave para mantener una sanidad pública de calidad», afirman, subrayando que la precariedad no solo perjudica a los trabajadores, sino también a los pacientes.