Dos toneladas de fruta prohibida incautadas en el puerto de Santa Cruz: así protegen los cultivos canarios
La Guardia Civil y la Agencia Tributaria interceptaron la mercancía en un control rutinario que busca evitar plagas en…
La Guardia Civil y la Agencia Tributaria han interceptado dos toneladas de fruta tropical en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. La mercancía, cuya importación está prohibida en Canarias, fue descubierta durante un operativo de control en el momento en que varios buques comerciales atracaban en la isla.
Agentes de la Sección Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil, en colaboración con funcionarios de Aduanas, detectaron dos furgonetas con una carga sospechosa. Tras una inspección detallada, confirmaron que transportaban fruta procedente de terceros países, cuya entrada en el Archipiélago no está permitida.
Detalles del operativo en el puerto tinerfeño
Las autoridades no han revelado la variedad exacta de la fruta incautada ni los países de origen. Sin embargo, la operación culminó con la retención de toda la mercancía y la apertura de expedientes sancionadores por presuntas infracciones a la Ley de Sanidad Vegetal y a la normativa fitosanitaria canaria.
Canarias aplica restricciones específicas para la importación de ciertos productos vegetales con el fin de evitar la introducción de plagas, hongos o virus que puedan dañar sus cultivos. La normativa vigente, regulada por la Orden de 12 de marzo de 1987, prohíbe la entrada de determinadas frutas y vegetales según su procedencia.
Normativa fitosanitaria y protección de los cultivos canarios
La Dirección General de Agricultura del Gobierno de Canarias supervisa el cumplimiento de estas medidas, que incluyen controles documentales y físicos para productos no prohibidos pero sujetos a autorización previa. La Guardia Civil ha subrayado que estas restricciones buscan proteger la agricultura local y evitar perjuicios económicos a los productores.
El operativo en Santa Cruz de Tenerife refleja la vigilancia constante de las autoridades para garantizar el cumplimiento de la normativa. La incautación de estas dos toneladas de fruta no solo evita posibles sanciones, sino que también previene riesgos para la sanidad vegetal del Archipiélago.