Ceuta y Melilla: el plan fiscal que el PP de Aznar enterró y hoy resucita el debate
La propuesta socialista de 1999, impulsada por el canario José Segura, buscaba declarar a ambas ciudades autónomas como territorios francos con bonificaciones del 50% en IRPF y Sociedades. El PP la tumbó con 156 votos en contra, pero hoy su espíritu vuelve a la agenda política y económica del Estrecho.
El Congreso de los Diputados rechazó en la legislatura 1996-2000 una ambiciosa propuesta del PSOE para convertir Ceuta y Melilla en plataformas económicas estratégicas entre Europa y África, con un régimen fiscal que incluía bonificaciones del 50% en IRPF y Sociedades.
La proposición de ley, registrada bajo la legislatura 1996-2000, respondía a una petición formal de las asambleas de Ceuta y Melilla formulada dos años antes. Su objetivo era paliar las desventajas competitivas derivadas del aislamiento geográfico, la reducida extensión territorial y la falta de materias primas, mediante un paquete de 37 artículos, cuatro disposiciones adicionales y ocho transitorias que buscaban blindar la inversión estatal y atraer capital privado.
En el ámbito impositivo, la propuesta incluía medidas de calado para impulsar la actividad empresarial y retener población.
- Bonificación del 50% en la cuota del IRPF para las rentas generadas en las ciudades autónomas.
- Reducción del 50% en el Impuesto de Sociedades para las inversiones locales.
- Exención del 99% en el Impuesto de Sociedades hasta 2006 para empresas de nueva creación que cumplieran requisitos de inversión y empleo.
Además, se proponía la creación de sociedades especiales de exportación con una tributación simbólica del 1%, orientadas a fortalecer los lazos comerciales con países del Mediterráneo. En el ámbito laboral, la iniciativa contemplaba una bonificación del 50% en las cuotas empresariales a la Seguridad Social, tanto para el régimen general como para el de autónomos.
El diputado Segura Clavell, hoy director general de Casa África, defendió entonces que el plan convertiría a ambas ciudades en «polos de desarrollo económico capaces de generar oportunidades, fijar población y reforzar su papel estratégico en la política mediterránea y africana de la UE».
«Nuestro propósito era convertir Ceuta y Melilla en auténticas plataformas de conexión entre Europa y África, polos de desarrollo económico capaces de generar oportunidades, fijar población y reforzar su papel estratégico en la política mediterránea y africana de la Unión Europea.»
José Segura Clavell·Director general de Casa África y exdiputado del PSOE
El rechazo del PP y el argumento de la «insensibilidad» socialista
González Pérez, fallecido en 2015, acusó al PSOE de «desconocer los avances logrados bajo el gobierno del PP» y de mostrar «insensibilidad» por la gestión socialista previa a 1996. Entre las medidas que el Ejecutivo de Aznar ya había implementado, destacó la creación del Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI), un tributo específico para Ceuta y Melilla que sustituyó al IVA y que, según el PP, ya atendía las particularidades económicas de ambos territorios.
La propuesta de la legislatura 1996-2000 incluía, de hecho, encomendar al Gobierno español que gestionara ante Bruselas el reconocimiento de Ceuta y Melilla como RUP, un estatus que les otorgaría acceso a fondos estructurales y a un trato diferenciado en políticas comunitarias. Aunque España ha logrado avances parciales en este sentido, como la inclusión de ambas ciudades en el Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España-Fronteras Exteriores, su situación sigue siendo objeto de debate en las instituciones europeas.
Hoy, más de dos décadas después, el espíritu de aquella proposición socialista resurge con fuerza. Tanto Ceuta como Melilla han intensificado sus demandas para obtener un régimen fiscal y económico que compense su lejanía de la península y su proximidad a África. El Gobierno central, en coordinación con las ciudades autónomas, ha explorado fórmulas para reforzar su competitividad, aunque sin llegar a los niveles de bonificación planteados en la legislatura 1996-2000.
Para el diputado Segura, el rechazo del PP en su momento fue un error estratégico. «Aquella oportunidad perdida retrasó el desarrollo de Ceuta y Melilla como nodos logísticos y comerciales clave en el Estrecho», afirmó. Mientras, en las calles de ambas ciudades, el debate sigue abierto: ¿bastará con medidas parciales, o es hora de recuperar aquel plan ambicioso que el Congreso enterró hace 25 años?