El Cabildo de Tenerife tumba el Underwater Gardens Park por perder su carácter científico
Rosa Dávila ha firmado el decreto de denegación del Proyecto de Interés Insular previsto en Guía de Isora, que pasará al Pleno para su ratificación tras el trámite de audiencia al promotor.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha firmado por delegación del Pleno el decreto que propone la denegación del Proyecto de Interés Insular denominado Parque Regenerativo Underwater Gardens Park Tenerife, una iniciativa concebida para el litoral de Guía de Isora. La decisión deberá ser ratificada por el Pleno insular una vez concluya el preceptivo trámite de audiencia al promotor.
La Corporación insular fundamenta su rechazo en que la propuesta que se tramita actualmente ya no responde a los criterios que motivaron su declaración de interés insular en 2022. En aquel momento, el proyecto fue valorado como una iniciativa estratégica vinculada a la investigación científica, la educación ambiental y la regeneración de ecosistemas marinos. Según el Cabildo, esos elementos han desaparecido de la documentación presentada, que quedaría reducida a un uso esencialmente recreativo.
Durante una comparecencia pública, Dávila defendió la decisión adoptada y la presentó como una apuesta por el patrimonio natural de la isla.
«A favor de Tenerife; a favor de nuestro patrimonio natural y del modelo de isla que queremos construir.»
Rosa Dávila·Presidenta del Cabildo de Tenerife
La presidenta recordó que la actuación se planteaba en el ámbito de la Zona Especial de Conservación (ZEC) Teno-Rasca, un espacio que calificó como uno de los de mayor valor ecológico de Canarias y de Europa, cuya preservación atribuyó a la responsabilidad directa de la institución insular. Al mismo tiempo, Dávila subrayó que el rechazo no implica oposición a la inversión ni al empleo, sino la exigencia de que los proyectos sean compatibles con el territorio y coherentes con el modelo de desarrollo que el Cabildo defiende.
Por qué los técnicos emitieron un informe desfavorable
El vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, precisó que el expediente que tramita la institución afecta únicamente a la parte terrestre del proyecto, situada en suelo rústico común y conocida internamente como Garden Gate. No obstante, advirtió que la iniciativa no puede entenderse sin su vertiente marítima, cuya autorización resultaba, según sus palabras, un requisito estrictamente necesario e insoslayable tanto desde el punto de vista técnico como jurídico.
Afonso señaló que la propuesta inicial y la documentación finalmente presentada difieren de forma sustancial, y que esa divergencia constituye la base sobre la que los servicios técnicos sustentaron su informe desfavorable, apoyado en criterios de legalidad. El vicepresidente fue especialmente crítico con la evolución experimentada por la iniciativa a lo largo de su tramitación: lo que nació con vocación de parque regenerativo científico y sostenible se ha desvirtuado, a su juicio, hasta convertirse en un recinto recreativo sin conexión real con la regeneración ambiental.
La directora insular de Proyectos Estratégicos, Alicia Leirachá, aportó el argumento técnico central: la viabilidad de la actuación en suelo rústico común dependía directamente de las autorizaciones necesarias para desarrollar las actuaciones previstas en el litoral y el medio marino. Al no obtenerse esos permisos, el proyecto original quedó vaciado de contenido, al perder los elementos de investigación científica y regeneración ambiental que justificaron en su día la declaración de interés insular. Leirachá afirmó que la propuesta presentada no cumple con el contenido exigible por la Ley del Suelo de Canarias a los proyectos de interés insular.
Cuatro años de tramitación y un giro que el Cabildo considera inaceptable
La iniciativa obtuvo la declaración de interés insular tras la pandemia, en un contexto en que se valoró su potencial para diversificar la oferta turística de Tenerife mediante un modelo ligado a la divulgación científica, la conservación ambiental y la restauración de ecosistemas marinos. El proyecto contemplaba la creación de un parque regenerativo en Punta Blanca, dentro de la ZEC Teno-Rasca, que combinara actividades de investigación, educación ambiental y conservación con propuestas vinculadas al mar y a la naturaleza.
Sin embargo, durante la tramitación administrativa el Cabildo detectó cambios sustanciales respecto a aquella idea original. Los servicios técnicos concluyeron que la propuesta final desnaturalizaba el proyecto, transformando lo que debía ser un espacio de vanguardia ambiental en un parque lúdico sin conexión alguna con la regeneración marina ni terrestre. Esa conclusión técnica sustenta ahora el decreto firmado por Dávila.
El proceso acumula cerca de cuatro años de tramitación administrativa, durante los cuales la institución insular ha revisado la documentación presentada por el promotor y ha recabado los informes de los distintos servicios competentes. La ausencia de las autorizaciones necesarias para la parte marítima del proyecto, unida a la transformación del contenido científico en uso recreativo, ha resultado determinante para la posición adoptada por la Corporación.
Una vez concluya el trámite de audiencia al promotor, el decreto deberá ser elevado al Pleno del Cabildo para su ratificación definitiva. Hasta entonces, la propuesta de denegación tiene carácter de decreto firmado por delegación, pendiente de la aprobación plenaria que fijará la posición institucional final sobre el Underwater Gardens Park Tenerife.