¿Mueren miles de lubinas en Gran Canaria? Greenpeace y Aquanaria chocan por imágenes de peces hacinados
La organización ecologista denuncia una nueva mortalidad masiva en las jaulas de Telde, pero la empresa asegura que…
Greenpeace Canarias ha denunciado una supuesta nueva mortalidad masiva de lubinas en las jaulas de acuicultura de Aquanaria, frente a la costa de Melenara (Gran Canaria), con imágenes que muestran peces muertos amontonados en contenedores en el puerto de Taliarte. La empresa, sin embargo, ha respondido con un comunicado en el que niega rotundamente cualquier episodio extraordinario y acusa a la organización ecologista de manipular la información al difundir imágenes de operaciones rutinarias de gestión de bajas.
Las fotografías, grabadas este mes por un activista de Greenpeace, muestran grandes cantidades de peces sin vida en contenedores metálicos. Según la organización, estos peces proceden de las granjas de acuicultura fondeadas en la zona de Melenara, donde Aquanaria cría lubinas en jaulas marinas. Greenpeace exige el desmantelamiento inmediato de estas instalaciones y el frenazo a nuevos proyectos de acuicultura en la isla, como el que se tramita en La Aldea.
¿Qué dice Aquanaria sobre las imágenes de peces muertos?
Aquanaria ha salido al paso de las acusaciones con un comunicado en el que asegura que las imágenes difundidas por Greenpeace están «descontextualizadas». La empresa explica que las bajas —peces que mueren durante el ciclo de cría— son un fenómeno natural en cualquier explotación ganadera, incluidas las de acuicultura. «Estas bajas se producen de forma habitual, son objeto de seguimiento mediante registros técnicos y sanitarios, y se retiran periódicamente para su gestión a través de gestores medioambientales autorizados», detalla el texto.
La compañía subraya que la existencia de estas bajas «no constituye indicio alguno de mortalidad extraordinaria» y lamenta que se utilicen imágenes de operaciones ordinarias para sostener acusaciones que, a su juicio, «no se corresponden con la realidad». Además, Aquanaria ha puesto en conocimiento de la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias de Canarias los accesos no autorizados a sus instalaciones y a una de sus embarcaciones de servicio, que podrían haber vulnerado sus protocolos de seguridad y bioseguridad.
«Respeta la labor de las organizaciones medioambientales, pero considera imprescindible que las informaciones sobre su actividad se contrasten con rigor», añade el comunicado. Para ello, la empresa se ha ofrecido a facilitar información a Greenpeace y a revisar las afirmaciones difundidas. Sin embargo, también ha anunciado que emprenderá acciones legales para defender su reputación frente a lo que considera una «presentación manipulada de los hechos» que genera «alarma injustificada» y perjudica su imagen y la confianza en sus productos.
Greenpeace, por su parte, mantiene su postura y exige el cierre de las jaulas de Aquanaria en Melenara. Además, señala que proyectos como el de La Aldea, donde se pretende instalar nuevas granjas de lubinas, agravarían el problema.
Aquanaria, en su comunicado, considera «especialmente grave» que se utilicen imágenes obtenidas mediante accesos no autorizados para sustentar acusaciones sin contrastar.
Mientras tanto, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Pesca, tendrá que pronunciarse sobre los accesos no autorizados denunciados por Aquanaria.