17 amenazas que podrían borrar a la humanidad antes de 2100: la IA y la guerra nuclear encabezan la lista
Un informe en The Lancet alerta de riesgos catastróficos como pandemias, cambio climático y desnutrición infantil, con…
La humanidad enfrenta 17 amenazas globales que, de no controlarse, podrían provocar su extinción para el año 2100. Un informe publicado en la revista científica The Lancet advierte que el uso malicioso de la inteligencia artificial (IA) y un conflicto nuclear encabezan la lista de riesgos catastróficos, capaces de desencadenar un apocalipsis si se materializan.
Entre las amenazas identificadas destacan, además de la IA y la guerra nuclear, la crisis climática, la desnutrición infantil, la resistencia a los antimicrobianos y la contaminación del aire.
El informe detalla que el uso malicioso de la inteligencia artificial podría derivar en la creación de armas biológicas, con un potencial devastador para la humanidad. Aunque la probabilidad de que esto ocurra se considera «baja», los expertos advierten que, de concretarse, el daño sería irreversible. «La magnitud del daño, si se realizara, infligiría un apocalipsis a la humanidad», señala el documento.
En el caso de un conflicto nuclear, el riesgo radica en la liberación de partículas a la atmósfera que bloquearían la luz solar, provocando una hambruna global. El informe cuantifica que evitar una guerra nuclear podría salvar 133 millones de vidas y prevenir la pérdida de 9.350 millones de años de vida saludable. Christopher Murray, copresidente de la comisión y director del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, declaró.
El estudio también destaca que la prevención del uso malicioso de la IA podría evitar la pérdida de 10.400 millones de años de vida saludable para 2100.
Otras amenazas críticas: cambio climático, pandemias y desigualdad
El informe no se limita a los riesgos tecnológicos y bélicos. Entre las amenazas consideradas «urgentes y catastróficas» también figuran el cambio climático y la contaminación ambiental. Limitar el calentamiento global a 1,8 °C, en lugar de permitir que alcance los 4,4 °C, podría evitar consecuencias devastadoras para la salud humana, como el aumento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
La desnutrición infantil, la obesidad y la desigualdad de ingresos son otros de los factores que, según el estudio, podrían recortar miles de millones de años de vida saludable. En concreto, la obesidad se asocia con la pérdida de 23.100 millones de años de vida, mientras que el bajo nivel educativo en África y la desigualdad de ingresos podrían suponer recortes de 16.100 y 13.800 millones de años de vida saludable, respectivamente.
El informe también menciona la resistencia a los antimicrobianos, las pandemias, el alto consumo de alcohol, la hipertensión y el envejecimiento poco saludable como riesgos significativos.
La comisión de expertos insiste en que, aunque las amenazas son globales, es posible actuar sobre cada una de ellas de forma individual. «Se debe encontrar una vía realista para abordar estos riesgos», señalan, destacando la importancia de la cooperación internacional y la toma de decisiones informadas por parte de los líderes mundiales.