Calima en Canarias: el polvo sahariano dispara la contaminación hasta 1000 microgramos por metro cúbico
Un estudio del CSIC revela que las partículas PM10 superan los límites durante los episodios de calima, afectando…
Un estudio realizado en Canarias entre 2024 y 2026 revela que, aunque la contaminación generada localmente en el archipiélago se mantiene dentro de los límites legales, las calimas de polvo sahariano son la principal causa de deterioro de la calidad del aire. Los datos, presentados por el Laboratorio de Calidad del Aire de Canarias (AirCanLab), muestran que estos episodios elevan las concentraciones de partículas PM10 por encima de los 100 microgramos por metro cúbico.
Las partículas PM10, menores de 10 micras, pueden penetrar en el sistema respiratorio y afectar a la salud. Según el estudio, su origen en Canarias varía según las condiciones meteorológicas. Con vientos alisios, el 70% del PM10 procede de la sal marina, el 20% de emisiones de vehículos locales y el 10% restante de contaminación transportada desde otras regiones.
Origen y composición de las partículas en el aire canario
Sin embargo, durante los episodios de calima, el polvo sahariano se convierte en el factor dominante. El 31 de marzo de 2026, el sur de Tenerife y La Gomera registraron valores cercanos a los 1.000 microgramos por metro cúbico, aunque lejos de los 1.800 microgramos alcanzados en supercalimas anteriores.
El estudio, presentado en el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), aporta información clave para adaptarse a la nueva directiva europea de calidad del aire, que entrará en vigor en 2030 con límites más estrictos. AirCanLab, operativo desde 2024, analiza la composición química de las partículas para distinguir entre fuentes naturales, como el polvo sahariano, y antropogénicas, como emisiones de vehículos o industrias.
Preparación para los nuevos estándares europeos
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, destacó que estos datos permitirán diseñar políticas públicas más efectivas. «Conocer el origen de la contaminación nos ayuda a prepararnos para los nuevos estándares y proteger la salud de la población», afirmó durante la presentación.
El IPNA-CSIC continuará monitorizando la calidad del aire en el archipiélago para ofrecer información precisa que contribuya a mitigar los efectos de la contaminación, ya sea de origen natural o humano.