Ceuta recibe el apoyo de Santa Cruz: 80.000 personas en la frontera y un grito por la integridad territorial
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife acogió una concentración masiva para mostrar su respaldo a Ceuta ante la crisis migratoria que ha puesto a prueba sus servicios públicos. El alcalde Bermúdez reclamó una respuesta coordinada del Estado y la UE, recordando la experiencia canaria en situaciones similares.
Miles de personas se congregaron este martes en Santa Cruz de Tenerife para expresar su solidaridad con Ceuta ante la crisis migratoria que afronta la ciudad autónoma desde finales de julio. La concentración, organizada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), reunió a autoridades locales, representantes de instituciones y ciudadanos en un acto de apoyo al pueblo ceutí.
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, destacó en su intervención la importancia de combinar la respuesta humanitaria con el respeto al marco legal. «Detrás de cada situación migratoria hay personas que requieren atención digna, especialmente los más vulnerables y los menores», afirmó. Bermúdez subrayó que Canarias comprende especialmente esta realidad, al haber enfrentado durante años una presión migratoria sostenida que ha puesto a prueba sus recursos.
El regidor insistió en que la protección de las fronteras y los derechos humanos no son objetivos contradictorios, sino obligaciones que deben cumplirse simultáneamente dentro del ordenamiento jurídico. «Ninguna ciudad puede afrontar sola un fenómeno de esta magnitud. Se requiere una respuesta coordinada y con los recursos necesarios por parte de las administraciones competentes», añadió.
Un manifiesto por la solidaridad y la legalidad
Durante el acto, el periodista Guillermo García dio lectura al manifiesto «Ceuta no está sola», que recuerda los acontecimientos ocurridos en la ciudad autónoma entre el 30 y 31 de julio. El documento, respaldado por la FEMP, señala que la situación vivida «no puede considerarse únicamente una emergencia migratoria ni un problema que corresponda afrontar en solitario a Ceuta».
El texto reivindica que la protección de las fronteras, la seguridad y la integridad territorial son responsabilidades indelegables del Gobierno de España, pero siempre en compatibilidad con el respeto a la dignidad humana y los derechos fundamentales. Además, hace hincapié en la necesidad de atender adecuadamente a las personas en situación de vulnerabilidad, con especial atención a los menores.
El manifiesto también reconoce el trabajo de quienes actúan sobre el terreno: «Expresamos nuestro apoyo incondicional al pueblo ceutí y nuestro agradecimiento al Ejército, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios de emergencia, los profesionales sanitarios y todos los trabajadores públicos que desarrollan su labor en la ciudad».
Una crisis que exige coordinación institucional
La consejera de Presidencia del Gobierno de Canarias, Cristina Valido, presente en el acto, cuestionó cómo pudo producirse un movimiento masivo hacia la frontera. «Resulta difícil creer que 80.000 personas se desplacen sin que nadie tenga conocimiento previo», declaró.
Mientras, el Gobierno central aprobó un plan de emergencia con 165 millones de euros para Ceuta, destinados a reforzar la respuesta ante esta situación. Bermúdez recordó que la experiencia canaria demuestra que la presión migratoria requiere soluciones estructurales y no solo medidas puntuales, subrayando la importancia de la solidaridad territorial.