Más de 80 muertos en un cayuco: la tragedia que deja 45 supervivientes tras 26 días a la deriva
Una embarcación con 128 personas partió desde Gambia el 7 de agosto. Solo 45 lograron sobrevivir al viaje, que terminó a 120 kilómetros de Gran Canaria con cinco cadáveres aún a bordo.
Un cayuco con 128 personas a bordo, que partió de Gambia el pasado 7 de septiembre, fue rescatado a la deriva al sur de Canarias tras 26 días en el mar. Solo 45 supervivientes y cinco cadáveres fueron encontrados cuando la embarcación fue localizada, lo que eleva a más de 80 el número de fallecidos, entre ellos una bebé.
La embarcación fue avistada por un avión de Salvamento Marítimo el miércoles por la tarde, a unos 120 kilómetros al sur de Gran Canaria. La Guardamar Urania, una de las unidades de rescate, llegó al lugar cerca de la medianoche, pero las adversas condiciones del mar obligaron a los equipos a priorizar la evacuación de los supervivientes. Los cinco cuerpos sin vida quedaron a bordo debido al riesgo que suponían las olas y el viento.
Testimonios de los supervivientes
Los rescatados, trasladados al muelle de Arguineguín en Gran Canaria, relataron a Cruz Roja que la embarcación había zarpado con más de un centenar de personas. Según confirmaron los supervivientes, muchas perdieron la vida durante la travesía, una versión que coincide con los datos verificados por la Guardia Civil.
La oenegé Caminando Fronteras informó que las inscripciones halladas en el casco del cayuco confirmaban su origen gambiano y la fecha de partida. Entre los ocupantes iniciales había cuatro mujeres y una bebé, según los registros.
El operativo de rescate
El mal estado del mar retrasó las labores de asistencia. Aunque el avión de Salvamento Marítimo localizó la embarcación el miércoles, la Guardamar Urania no pudo acercarse hasta horas más tarde. Los equipos de rescate se centraron en evacuar a los supervivientes, que fueron atendidos por Cruz Roja a su llegada a tierra.
Las autoridades continúan investigando las circunstancias de la tragedia, mientras los supervivientes reciben atención médica y psicológica en instalaciones habilitadas para su recuperación.