Fuerteventura recupera su mejillón tras 22 años: así es el tesoro que vuelve a la mesa
La recolección del mejillón majorero, prohibida desde 2004, se reanuda hasta noviembre con condiciones estrictas para…
El mejillón majorero, un molusco emblemático de Fuerteventura, vuelve a los fogones canarios después de 22 años de veda. La Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias ha autorizado su recolección temporal hasta el 30 de noviembre de 2026, respondiendo a una petición de la Cofradía de Pescadores de Gran Tarajal. Este regreso no solo reactiva una tradición marinera, sino que también pone en valor un producto gastronómico único en el Archipiélago.
La decisión de levantar la prohibición, vigente desde 2004, llega tras evaluar el estado de las poblaciones de Perna perna, la especie a la que pertenece este molusco. Según los informes técnicos, las condiciones actuales permiten una recolección controlada sin comprometer la sostenibilidad del recurso. La medida, sin embargo, no es definitiva: se trata de una autorización temporal que busca equilibrar la recuperación de la actividad tradicional con la protección del ecosistema marino.
Qué hace único al mejillón majorero y por qué es diferente
El mejillón majorero no es un molusco cualquiera. A diferencia del Mytilus galloprovincialis, la especie más común en los mercados españoles, el Perna perna presenta características que lo hacen especial.
Este molusco bivalvo vive adherido a las rocas del litoral, filtrando partículas del agua para alimentarse.
Desde el punto de vista gastronómico, el mejillón majorero destaca por su sabor intenso y su textura firme. Su perfil nutricional también es notable: es rico en hierro, zinc y vitamina B12, nutrientes esenciales para el sistema inmunitario y la formación de glóbulos rojos.
Cómo se recolecta y qué cambios trae su regreso a la gastronomía canaria
La recolección del mejillón majorero es una actividad artesanal que requiere conocimiento del litoral y respeto por el medio ambiente. Esta práctica, transmitida de generación en generación, forma parte del patrimonio cultural de Fuerteventura y ha sido clave para la economía local en épocas pasadas.
La autorización temporal establece condiciones estrictas para garantizar la sostenibilidad del recurso. Además, la Dirección General de Pesca ha anunciado que realizará un seguimiento continuo de las poblaciones para evaluar el impacto de la recolección y ajustar las normas si es necesario.
Para los amantes de la gastronomía canaria, el regreso del mejillón majorero abre nuevas posibilidades culinarias. Este molusco puede prepararse de múltiples formas, desde las más sencillas, como al vapor con ajo y perejil, hasta elaboraciones más complejas que lo integren en arroces, guisos o caldos de pescado. Su versatilidad lo convierte en un ingrediente ideal para combinar con otros productos locales, como el queso majorero, las papas arrugadas o el mojo verde.
«Su regreso nos permite recuperar platos tradicionales y, al mismo tiempo, innovar en la cocina canaria».
El Gobierno de Canarias, por su parte, ha subrayado que esta medida forma parte de una estrategia más amplia para fomentar la pesca sostenible y el consumo de productos locales. La Dirección General de Pesca ha anunciado que, en los próximos meses, se evaluarán los resultados de esta autorización temporal para decidir si se amplía o se ajusta en futuras campañas.
Para quienes deseen probar este molusco, la recomendación es acudir a establecimientos autorizados o a los mercados locales de Fuerteventura, donde se espera que esté disponible en las próximas semanas. Su regreso, aunque limitado en el tiempo, marca un hito en la recuperación de una tradición marinera que muchos creían perdida.