Nacho Gil: el penalti que le costó dos puntos al Tenerife y un resbalón que duele más que el empate
El centrocampista del CD Tenerife falló un lanzamiento decisivo en el descuento tras igualar el partido con un golazo…
El CD Tenerife dejó escapar una victoria clave en su visita al Celta Fortuna tras un partido marcado por los errores defensivos y un desenlace dramático en el tiempo de descuento. El equipo canario, que necesitaba los tres puntos para acercarse a los puestos de arriba, se topó con una primera mitad para olvidar y un penalti fallido que truncó sus aspiraciones.
Desde el inicio, el Tenerife mostró una imagen dubitativa. La defensa, con dudas en la salida de balón, y un mediocampo desconectado permitieron al Celta Fortuna imponer su ritmo. El gol local llegó en el minuto 32, cuando Joel López centró desde la banda izquierda y Álvaro Marín, libre de marca, remató de cabeza para batir a Dani Martín. El tanto reflejó la pasividad del conjunto visitante, que apenas generó peligro en los primeros 45 minutos.
El penalti que pudo cambiarlo todo
La segunda parte trajo un Tenerife más agresivo. Nacho Gil, figura habitual en los momentos decisivos, igualó el marcador en el minuto 60 con un disparo desde fuera del área que se coló tras desviarse en un defensa. El gol insufló vida al equipo, que comenzó a crear más ocasiones. Enric Gallego tuvo una oportunidad clara, pero su remate fue bloqueado, y el Celta Fortuna resistió con orden.
El momento más polémico llegó en el tiempo añadido. El árbitro señaló penalti a favor del Tenerife tras una falta sobre Landázuri. Nacho Gil, autor del gol del empate, se dispuso a ejecutarlo. Sin embargo, un resbalón en el momento del disparo desvió el balón hacia la grada, dejando al equipo sin los tres puntos. El fallo recordó a otros errores históricos del club, como el penalti fallado por Esteban en los años 70 tras una jugada antideportiva de Mauro.
El empate, aunque valioso, dejó un sabor agridulce. El Tenerife demostró que, cuando no presiona con intensidad, se convierte en un equipo vulnerable. La falta de conexión entre líneas, especialmente en defensa, y la irregularidad de algunos jugadores clave siguen siendo asignaturas pendientes. Con un tercio de la plantilla sin aportar lo esperado, el cuerpo técnico deberá replantearse algunas piezas si quiere aspirar a algo más que la permanencia.