El Niño alcanza niveles récord: cómo afectará a Canarias este invierno según la AEMET
La Organización Meteorológica Mundial alerta de un episodio de intensidad "muy fuerte" que se prolongará hasta 2027, con temperaturas oceánicas hasta 8 grados por encima de lo normal. La AEMET matiza qué significa esto para el archipiélago: calor, pero no necesariamente lluvias.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha emitido su boletín más contundente hasta la fecha sobre El Niño: el fenómeno climático se ha consolidado como un episodio de intensidad «muy fuerte» y sus efectos se prolongarán, al menos, hasta febrero de 2027. Las anomalías térmicas registradas —hasta 8 grados por encima de lo normal bajo la superficie oceánica— confirman un escenario sin precedentes. Sin embargo, la AEMET en Canarias matiza qué implicaciones reales tendrá para el archipiélago: calor, sí; lluvias extraordinarias, no necesariamente.
El índice Niño 3.4, principal indicador del fenómeno, alcanzó en julio una anomalía de 2 grados, con picos semanales de hasta 2,6 grados. La agencia advierte de que el planeta se adentra en «aguas desconocidas», con temperaturas globales ya elevadas y una combinación que podría agravar los fenómenos extremos.
Qué dice la AEMET sobre Canarias: calor, pero no lluvia garantizada
Para el trimestre de septiembre a noviembre, la AEMET pronostica una probabilidad del 60% al 70% de que las temperaturas en Canarias superen los valores normales. José Luis Camacho, portavoz de la agencia en el archipiélago, ha insistido en que la relación entre El Niño y el clima local es «débil, aunque no inexistente». «En episodios muy intensos, puede favorecer otoños o comienzos de invierno más lluviosos, pero no hay una cadena causal directa», explicó.
En cuanto a las precipitaciones, la predicción estacional de la AEMET apunta a un otoño más seco de lo habitual, con una probabilidad del 40%.
«No podemos atribuirle a El Niño un temporal concreto en Canarias. Lo que hay es una tendencia de fondo hacia temperaturas por encima de lo normal.»
José Luis Camacho·Portavoz de la AEMET en Canarias
El efecto tangible de El Niño en el Atlántico: menos huracanes
Una de las consecuencias mejor documentadas del fenómeno es su impacto en la temporada de huracanes. El Niño aumenta la cizalladura del viento sobre el Atlántico, lo que dificulta la formación y organización de ciclones tropicales. Este año, la temporada de huracanes se ha pronosticado por debajo del promedio, una noticia relevante para Canarias, que cada septiembre vigila las trayectorias del Atlántico oriental.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha advertido de que el episodio actual se produce sobre un planeta con temperaturas globales excepcionalmente altas. «La misma intensidad, sobre una base térmica más elevada, produce consecuencias más severas», señaló. La OMM y los servicios meteorológicos nacionales, incluida la AEMET, han reforzado sus sistemas de alerta temprana para mitigar los riesgos.
Para los canarios, la lectura práctica es clara: los próximos meses traerán temperaturas por encima de lo habitual, pero El Niño no garantiza lluvias extraordinarias. La AEMET seguirá actualizando sus predicciones estacionales, que se nutren de los modelos globales de la OMM.