¿Sabes qué datos de tu trabajo puede ocultar ahora tu empresa? La nueva ley que cambia las reglas
El BOE obliga a las empresas a informar por escrito sobre salarios, horarios y el uso de inteligencia artificial en…
Las empresas en España están obligadas desde el pasado 5 de octubre de 2026 a facilitar por escrito a sus trabajadores información detallada sobre sus condiciones laborales, incluyendo salarios, horarios y el uso de sistemas de inteligencia artificial. La medida, recogida en el Real Decreto 723/2026, de 9 de septiembre, busca garantizar mayor transparencia en las relaciones laborales.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el 15 de septiembre el Real Decreto 723/2026, de 9 de septiembre, de 9 de septiembre, que incorpora parcialmente la Directiva europea 2019/1152. La norma establece que los trabajadores deben conocer por escrito los principales elementos de su contrato y las condiciones en las que desarrollan su actividad profesional, incluso si ya estaban contratados antes de la entrada en vigor de la ley.
Qué información deben proporcionar las empresas sobre salarios y horarios
Entre los aspectos más relevantes se encuentran.
Salarios: las empresas deben detallar la cuantía del sueldo base, los complementos salariales, la periodicidad de los pagos y los criterios utilizados para calcular las retribuciones variables.
Horarios y jornada laboral: la distribución de las horas de trabajo diarias, semanales y anuales debe quedar claramente especificada.
Además, la normativa exige informar sobre el período de prueba, los derechos relacionados con la formación proporcionada por la empresa, el convenio colectivo aplicable y los procedimientos y plazos de preaviso en caso de finalización del contrato.
Inteligencia artificial en el trabajo: qué deben revelar las empresas
Una de las novedades más destacadas de la normativa es la obligación de las empresas de informar sobre el uso de sistemas de inteligencia artificial en decisiones laborales.
Las empresas deben comunicar la existencia de estos sistemas cuando se utilicen para.
Distribución de horarios y jornadas laborales: si un algoritmo determina los turnos de trabajo, la empresa debe explicar los criterios y reglas de funcionamiento del sistema.
Asignación de tareas: cuando las tareas se distribuyen mediante sistemas automatizados, los trabajadores tienen derecho a conocer cómo se toman esas decisiones.
Determinación o modificación de salarios: si un sistema de inteligencia artificial interviene en el cálculo de salarios o bonificaciones, la empresa debe informar sobre sus pautas de funcionamiento.
Ascensos y progresión profesional: los trabajadores deben saber si un algoritmo influye en las decisiones sobre promociones internas.
Asignación del lugar de trabajo: en casos donde la ubicación del puesto de trabajo se determine mediante sistemas automatizados, la empresa está obligada a revelar los criterios utilizados.
Extinción de contratos laborales: si un sistema de inteligencia artificial interviene en decisiones sobre despidos, la empresa debe informar sobre su existencia y funcionamiento.
La normativa no obliga a las empresas a revelar todos los programas informáticos que utilizan, sino únicamente aquellos que intervienen en las decisiones laborales contempladas en el real decreto.
Los trabajadores que ya estaban contratados antes del 5 de octubre de 2026 de 2026 pueden solicitar esta información si aún no la poseen. Las empresas disponen de un plazo máximo de 30 días hábiles para responder a estas solicitudes, siempre que la información solicitada esté incluida en las obligaciones previstas por la normativa.
Esta nueva regulación representa un avance significativo en la transparencia laboral, especialmente en un contexto donde la tecnología y la automatización juegan un papel cada vez más importante en la gestión de los recursos humanos. Para los trabajadores, supone una mayor claridad sobre sus condiciones laborales y una herramienta para garantizar que sus derechos sean respetados.
Las empresas, por su parte, deberán adaptarse a estos nuevos requisitos, lo que podría implicar una revisión de sus procesos internos y una mayor comunicación con sus empleados. La norma no solo busca proteger a los trabajadores, sino también fomentar un entorno laboral más predecible y justo, donde las decisiones automatizadas no queden al margen del escrutinio humano.