¿Por qué Lanzarote registró un terremoto de magnitud 3 sin que nadie lo notara?
El Instituto Geográfico Nacional detectó un seísmo de 3,0 grados al oeste de la isla a 30 km de profundidad. Aunque es común en zonas volcánicas, este movimiento no fue percibido por la población, según los primeros informes.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) detectó este jueves un terremoto de magnitud 3,0 en aguas al oeste de Lanzarote, un fenómeno que no fue percibido por la población ni causó daños materiales. El seísmo se registró a las 11:20 horas, con epicentro a 30 kilómetros de profundidad, según los datos oficiales del organismo.
El temblor tuvo su origen en las coordenadas 29.15 grados norte y 14.34 grados oeste, una zona donde en los últimos meses se han producido otros terremotos de intensidad similar, con magnitudes que oscilan entre 2,5 y 3,0 en la escala de Richter. Estos eventos, aunque frecuentes, no han generado alarma entre los habitantes de la isla.
La profundidad del epicentro explica por qué el seísmo pasó desapercibido: a 30 kilómetros bajo la superficie, las ondas sísmicas pierden fuerza antes de alcanzar la costa, reduciendo su impacto en la población. Hasta el momento, el IGN no ha recibido ningún informe ciudadano que confirme que el temblor fuera sentido.
Detalles del movimiento sísmico
La actividad sísmica en esta región del archipiélago canario es habitual debido a su origen volcánico. Los movimientos de baja magnitud, como el registrado este jueves, forman parte de la dinámica natural de las islas y son monitorizados de forma constante por los sistemas de vigilancia del IGN.
Estos fenómenos, aunque no representan un riesgo inmediato, son clave para estudiar la evolución geológica de la zona. La ausencia de reportes por parte de los ciudadanos refuerza que, en esta ocasión, el terremoto no tuvo repercusión en la vida diaria de Lanzarote.