Izquierda canaria se une bajo una marca 100% local: ¿qué cambia para las generales?
Nueva Canarias, Podemos, Sumar e Izquierda Unida aceleran la confluencia con un programa y lista única para el…
El adelanto electoral ha acelerado los plazos para perfilar el nombre, el programa y la lista, que buscará representar los intereses de la mayoría social del archipiélago en el Congreso de los Diputados.
El secretario de Organización de Nueva Canarias, Ayoze Corujo, ha subrayado que el objetivo es claro: «una única papeleta de la izquierda transformadora, alternativa y canaria».
Una marca canaria con obediencia local en el Congreso
La confluencia, que lleva más de un año en negociaciones, ha dejado fuera al partido Drago, liderado por Alberto Rodríguez, exdiputado de Podemos. Aunque las mesas han avanzado en cuestiones programáticas y organizativas, quedan flecos por cerrar, como el nombre definitivo de la coalición y el método para elegir la lista electoral. Sobre este último punto, Podemos ha propuesto celebrar primarias conjuntas, una idea que no ha sido descartada por el resto de formaciones, aunque no se plantea como una imposición.
El coordinador de Izquierda Unida Canaria, Saúl Alberola, ha destacado que el nombre de la confluencia debe ser «algo específico de Canarias», aunque pueda mantener una vinculación confederal con otras organizaciones estatales. «La ciudadanía canaria demanda un bloque que armemos desde aquí, con identidad propia», ha señalado Alberola, quien ha añadido que la convocatoria electoral les obliga a acelerar los plazos para cerrar los detalles pendientes.
«El programa electoral va a ocuparse de la mayoría social del pueblo canario y nosotros nos debemos en el Congreso de los Diputados al voto canario. La mayoría social canaria frente a una derecha canaria y española que van a defender los intereses de las minorías.»
Ayoze Corujo·secretario de Organización de Nueva Canarias
La diputada de Podemos Noemí Santana ha confirmado que su formación mantendrá la propuesta de primarias, aunque ha matizado que no se trata de una condición sine qua non. «Nuestra propuesta va a ser, si aceptamos todos ir a esas primarias, ir todos en una misma lista también», ha explicado Santana, quien ha resaltado el clima de confianza y trabajo colaborativo que existe en las mesas de diálogo.
La coordinadora de Movimiento Sumar en Canarias, Marisol Collado, ha asegurado que existe «sintonía» entre las formaciones y que el adelanto electoral les ha pillado «bien preparados». «Llevamos un año y pico trabajando en esto, así que ahora solo hay que acelerar un poco más», ha señalado Collado, quien no ha puesto líneas rojas a la propuesta de primarias de Podemos, aunque ha recordado que Sumar tiene su propio reglamento interno sobre el tema.
En Canarias, la apuesta es por una marca con identidad propia, que refleje las particularidades del archipiélago y que no esté ligada a un partido en concreto. «No queremos que sea una marca de un partido, sino que aglutine a todas las fuerzas», ha explicado Collado.
El próximo paso será cerrar el nombre de la coalición y perfilar la lista electoral, que deberá contar con una persona que aúne experiencia, conocimiento de Canarias y proyección. Las mesas de diálogo prevén reunirse esta semana para avanzar en estos aspectos y presentar una propuesta unificada antes de que se cierre el plazo para la presentación de candidaturas.
Mientras tanto, el partido Drago, liderado por Alberto Rodríguez, se mantiene al margen de este proceso. Fuentes cercanas a la formación han señalado que no han sido invitados a participar en las mesas de confluencia, aunque no han descartado explorar otras vías de colaboración en el futuro.
Para los votantes canarios, la confluencia de izquierdas podría suponer una opción más clara y cohesionada en las próximas elecciones generales, con un programa adaptado a las necesidades específicas del archipiélago y una lista electoral que busque representar los intereses de la mayoría social. La clave estará en si logran transmitir este mensaje con eficacia y si consiguen movilizar al electorado en un contexto de alta polarización política.