El castillo de Huelva que esconde un tesoro megalítico de 4.000 años en su interior
La fortaleza medieval de Cumbres Mayores alberga un crómlech con 40 menhires grabados, un hallazgo único que fusiona…
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Pulsa cualquier imagen para verla a pantalla completaSiete castillos de la provincia de Huelva permiten recorrer la historia de sus pueblos, según la información publicada por qtravel.es.
Cumbres Mayores, en el norte de Huelva, alberga uno de estos enclaves. El municipio, con menos de 1.800 habitantes, se sitúa dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Su ubicación, cerca del límite con Extremadura, destaca por su valor histórico en una zona vinculada al paso entre territorios.
En la parte más alta del pueblo se encuentra el castillo-fortaleza de Sancho IV el Bravo. La construcción, levantada en 1293, domina el caserío y ofrece vistas panorámicas de la zona. Su origen se enmarca en una etapa en la que esta área pertenecía al ámbito sevillano y tenía un claro valor defensivo.

Crómlech de cuarenta menhires en patio de armas
El castillo de Cumbres Mayores está declarado Bien de Interés Cultural. Su acceso está marcado por torres y un arco que da entrada al interior. En el patio de armas se conserva un crómlech megalítico, un conjunto de menhires con miles de años de antigüedad.
Según eldiario.es, en el interior de la fortaleza se han identificado cerca de cuarenta menhires, con al menos treinta y cuatro documentados de forma clara. Muchos de ellos conservan grabados con formas geométricas, figuras humanas y escenas relacionadas con prácticas simbólicas o actividades pastoriles.
En algunos menhires aparece una cruz latina añadida en época cristiana. Este elemento muestra cómo el espacio fue reutilizado e interpretado a lo largo de los siglos.

El casco urbano de Cumbres Mayores conserva otros edificios históricos. Entre ellos destaca la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, situada en la Plaza de Portugal, en una de las zonas más altas de la villa.
La localidad mantiene una identidad marcada por su entorno natural y su herencia histórica. El castillo-fortaleza de Sancho IV el Bravo es una de las construcciones más reconocibles del municipio, visible desde distintos puntos del pueblo.
